LatinoPensante
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El presidente estadounidense Donald Trump ha roto el diálogo con los ayatolás iraníes, advirtiendo que seguirán las protestas: "¡Seguid protestando, la ayuda está en camino!". Este tono endurecido y crítico ha sido recibido con desconfianza por muchos líderes mundiales.
Trump canceló todas las reuniones con el gobierno iraní hasta que cesen los asesinatos, mientras animaba a quienes siguen protestando en las calles, "tomen el control de sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio".
La Casa Blanca ha anunciado que pondrá un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Irán. Esta medida, según la agencia Reuters, puede ser una alternativa a una guerra contra el país.
Catar intenta evitar que esta tensión desemboque en un enfrentamiento directo, manteniendo contactos para alcanzar soluciones pacíficas entre ambos bandos. Europa ha estado también trabajando en nuevas sanciones contra los responsables de la represión violenta de las protestas.
La UE ha anunciado que propondrá "rápidamente" nuevas sanciones, mientras varios gobiernos europeos han convocado a los embajadores iraníes para denunciar la represión de las fuerzas de seguridad en las protestas.
Alemania ha pronosticado la caída del Ejecutivo iraní "en cuestión de días o semanas". Francia y Países Bajos también han citado al embajador iraní para protestar por la violencia estatal ejercida contra los manifestantes pacíficos.
Irán ha justificado la represión, argumentando que grupos terroristas aprovecharon las protestas civiles para sembrar la violencia y que el gobierno reconoce el derecho a la protesta y la libertad de expresión.
Trump canceló todas las reuniones con el gobierno iraní hasta que cesen los asesinatos, mientras animaba a quienes siguen protestando en las calles, "tomen el control de sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y los responsables de los abusos. Pagarán un alto precio".
La Casa Blanca ha anunciado que pondrá un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con Irán. Esta medida, según la agencia Reuters, puede ser una alternativa a una guerra contra el país.
Catar intenta evitar que esta tensión desemboque en un enfrentamiento directo, manteniendo contactos para alcanzar soluciones pacíficas entre ambos bandos. Europa ha estado también trabajando en nuevas sanciones contra los responsables de la represión violenta de las protestas.
La UE ha anunciado que propondrá "rápidamente" nuevas sanciones, mientras varios gobiernos europeos han convocado a los embajadores iraníes para denunciar la represión de las fuerzas de seguridad en las protestas.
Alemania ha pronosticado la caída del Ejecutivo iraní "en cuestión de días o semanas". Francia y Países Bajos también han citado al embajador iraní para protestar por la violencia estatal ejercida contra los manifestantes pacíficos.
Irán ha justificado la represión, argumentando que grupos terroristas aprovecharon las protestas civiles para sembrar la violencia y que el gobierno reconoce el derecho a la protesta y la libertad de expresión.