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El futuro de la movilidad estudiantil internacional en España está bajo el gato y el encarecimiento de la vivienda no es solo un problema para los extranjeros, sino que también afecta profundamente a los propios estudiantes españoles. A pesar del sistema educativo y financiado por el Estado, los jóvenes que buscan estudiar en universidades de este país se ven obligados a enfrentar problemas de alojamiento adecuado.
El estudio "Alojamiento de estudiantes y captación internacional: Desafíos y oportunidades en España 2025" señala que cerca del 30% de los estudiantes internacionales considera el hospedaje un criterio decisivo a la hora de decidir dónde estudiar. Esto se debe en gran parte al hecho de que el costo de vida en España, especialmente en ciudades como Madrid y Barcelona, es cada vez mayor. El alquiler se ha encarecido más de un 74% en la última década.
Para muchos estudiantes internacionales, como João Fara, encontrar una habitación adecuada no es fácil. "Parece que nadie te quiere arrendar o que la gente no confía en ti y también da miedo apartar y que te estafen", dice Fara, quien se prepara para estudiar en Madrid. El presupuesto de 500 euros para buscar una habitación era muy limitado, y las opciones eran casi inexistentes.
El estudio menciona que algunos estudiantes admitidos finalmente renuncian a matricularse al no encontrar alojamiento adecuado, mientras que otros optan por destinos alternativos con políticas más claras de vivienda estudiantil. La falta de soluciones enfocadas en el alojamiento propio de estudiantes es un problema grave, según Cristina Grasset, una de las investigadoras del estudio.
"De no ofrecer soluciones enfocadas en el alojamiento propio de estudiantes, se perderá el 5% de crecimiento sostenido que ha tenido España en la captación de alumnos internacionales", advierte Grasset. Las propuestas incluyen una expansión en la oferta de residencias, planes de suelo para residencias estudiantiles e incentivos fiscales.
Las universidades públicas están empezando a tomar medidas para abordar este problema. La Universidad de Oviedo, por ejemplo, ofrece una combinación de residencias universitarias, estancias en familias, habitaciones en pisos compartidos, vivienda compartida con personas mayores locales y ayuda financiera para alquilar una vivienda.
La incertidumbre actual, impulsada por legislación pendiente, cambios regulatorios frecuentes y procesos de admisión complejos, socava los esfuerzos de captación de las universidades. Mientras tanto, otros países como Alemania e Francia implementan medidas activas para impulsar la matriculación internacional, con subvenciones económicas, programas de vivienda juvenil y iniciativas para incentivar el alojamiento dentro campus universitarios.
La movilidad estudiantil internacional seguirá creciendo en los próximos años, pero los destinos capaces de garantizar vivienda asequible y segura serán los que concentren ese crecimiento. João Fara espera que una vez que se asiente en Madrid, el problema del acceso a la vivienda sea algo del pasado.
El estudio "Alojamiento de estudiantes y captación internacional: Desafíos y oportunidades en España 2025" señala que cerca del 30% de los estudiantes internacionales considera el hospedaje un criterio decisivo a la hora de decidir dónde estudiar. Esto se debe en gran parte al hecho de que el costo de vida en España, especialmente en ciudades como Madrid y Barcelona, es cada vez mayor. El alquiler se ha encarecido más de un 74% en la última década.
Para muchos estudiantes internacionales, como João Fara, encontrar una habitación adecuada no es fácil. "Parece que nadie te quiere arrendar o que la gente no confía en ti y también da miedo apartar y que te estafen", dice Fara, quien se prepara para estudiar en Madrid. El presupuesto de 500 euros para buscar una habitación era muy limitado, y las opciones eran casi inexistentes.
El estudio menciona que algunos estudiantes admitidos finalmente renuncian a matricularse al no encontrar alojamiento adecuado, mientras que otros optan por destinos alternativos con políticas más claras de vivienda estudiantil. La falta de soluciones enfocadas en el alojamiento propio de estudiantes es un problema grave, según Cristina Grasset, una de las investigadoras del estudio.
"De no ofrecer soluciones enfocadas en el alojamiento propio de estudiantes, se perderá el 5% de crecimiento sostenido que ha tenido España en la captación de alumnos internacionales", advierte Grasset. Las propuestas incluyen una expansión en la oferta de residencias, planes de suelo para residencias estudiantiles e incentivos fiscales.
Las universidades públicas están empezando a tomar medidas para abordar este problema. La Universidad de Oviedo, por ejemplo, ofrece una combinación de residencias universitarias, estancias en familias, habitaciones en pisos compartidos, vivienda compartida con personas mayores locales y ayuda financiera para alquilar una vivienda.
La incertidumbre actual, impulsada por legislación pendiente, cambios regulatorios frecuentes y procesos de admisión complejos, socava los esfuerzos de captación de las universidades. Mientras tanto, otros países como Alemania e Francia implementan medidas activas para impulsar la matriculación internacional, con subvenciones económicas, programas de vivienda juvenil y iniciativas para incentivar el alojamiento dentro campus universitarios.
La movilidad estudiantil internacional seguirá creciendo en los próximos años, pero los destinos capaces de garantizar vivienda asequible y segura serán los que concentren ese crecimiento. João Fara espera que una vez que se asiente en Madrid, el problema del acceso a la vivienda sea algo del pasado.