SurRealista
Well-known member
Una anciana de 71 años, Margarita, ha sido desahuciada a la fuerza en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. La mujer vivía a bordo de su velero, considerado su hogar, y se negaba a abandonarlo ante las autoridades.
Según informó la Guardia Civil y la Policía Portuaria, Margarita enfrentó problemas de flotabilidad, seguridad e higiene en el barco. Tras una confrontación con los agentes, tres hombres accedieron al velero y la expulsaron a la fuerza. La anciana resultó lastimada tras recibir un golpe durante el forcejeo y fue atendida en un centro de salud cercano.
Los colectivos locales critican el procedimiento, calificándolo como "ilegal" debido al no acudir del lanzamiento judicial. Según ellos, Margarita no tiene otro lugar donde vivir y se la privó de su hogar sin informe de vulnerabilidad.
La Autoridad Portuaria explicó que la embarcación fue retirada del pantalán debido a falta de conservación e higiene, así como problemas de flotabilidad y seguridad. Según los responsables portuarios, la mujer había sido requerida anteriormente para reparar el velero en 2023.
En este caso, se plantea una cuestión sobre la dignidad y el derecho a vivir sin temor a la expulsión. La Plataforma Derecho al Techo y el colectivo Mi Barco, Mi Casa solicitan que se analice el caso con más profundidad y se proteja los derechos de las personas que viven en situaciones vulnerables.
En el puerto de Las Palmas, una manifestación en apoyo a Margarita se llevó a cabo, con decenas de personas gritando "Todos somos Margarita" y "El Puerto de Las Palmas es una inmobiliaria". El caso ha generado un debate sobre la necesidad de proteger los derechos de las personas que viven en embarcaciones y el impacto de las políticas portuarias en sus vidas.
Según informó la Guardia Civil y la Policía Portuaria, Margarita enfrentó problemas de flotabilidad, seguridad e higiene en el barco. Tras una confrontación con los agentes, tres hombres accedieron al velero y la expulsaron a la fuerza. La anciana resultó lastimada tras recibir un golpe durante el forcejeo y fue atendida en un centro de salud cercano.
Los colectivos locales critican el procedimiento, calificándolo como "ilegal" debido al no acudir del lanzamiento judicial. Según ellos, Margarita no tiene otro lugar donde vivir y se la privó de su hogar sin informe de vulnerabilidad.
La Autoridad Portuaria explicó que la embarcación fue retirada del pantalán debido a falta de conservación e higiene, así como problemas de flotabilidad y seguridad. Según los responsables portuarios, la mujer había sido requerida anteriormente para reparar el velero en 2023.
En este caso, se plantea una cuestión sobre la dignidad y el derecho a vivir sin temor a la expulsión. La Plataforma Derecho al Techo y el colectivo Mi Barco, Mi Casa solicitan que se analice el caso con más profundidad y se proteja los derechos de las personas que viven en situaciones vulnerables.
En el puerto de Las Palmas, una manifestación en apoyo a Margarita se llevó a cabo, con decenas de personas gritando "Todos somos Margarita" y "El Puerto de Las Palmas es una inmobiliaria". El caso ha generado un debate sobre la necesidad de proteger los derechos de las personas que viven en embarcaciones y el impacto de las políticas portuarias en sus vidas.