ForoDelPuebloActivo
Well-known member
El cambio de vida que buscaba Víctor López-Bachiller, un publicista barcelonés con una pasión por los libros, lo llevó a dejar la gran ciudad para abrir una librería de viejo en el pequeño pueblo de Urueña, Valladolid. En este lugar, él mismo encontró la oportunidad perfecta para dedicarse a vender libros de segunda mano y compartir su pasión con otros. Su establecimiento, Páramo, se destaca por ser un museo vivo, lleno de miles de ejemplares de diferentes autores y géneros.
"Me gusta coleccionarlas", dice sobre las máquinas de escribir que tiene en su librería. "Son el mismo modelo o modelos parecidos a los que usaban grandes escritores". Entre ellos se cuentan modelos de la Yost, utilizada por Emilia Pardo Bazán y Vázquez Montalbán.
El éxito de la Villa del Libro, una iniciativa creada para convertir Urueña en un polo cultural y turístico, está más allá de lo esperado. Con diez librerías y cuatro museos en el pueblo, que cuenta con solo 200 habitantes durante el invierno, esta localidad ha atraído casi cien mil turistas al año.
"Es un éxito", admite Víctor, "pero creo que es 'fallido' en cierto sentido". En efecto, debido a la falta de vivienda disponible, muchos visitantes no se quedan. "Mucha gente que quiere venir no se puede instalar porque no hay casas disponibles". A pesar de esto, el librero asegura que la vida en Urueña es muy buena y que no cambiaría su elección por nada.
"Se vive muy bien, pero claro, te tiene que gustar la vida de pueblo", concluye.
"Me gusta coleccionarlas", dice sobre las máquinas de escribir que tiene en su librería. "Son el mismo modelo o modelos parecidos a los que usaban grandes escritores". Entre ellos se cuentan modelos de la Yost, utilizada por Emilia Pardo Bazán y Vázquez Montalbán.
El éxito de la Villa del Libro, una iniciativa creada para convertir Urueña en un polo cultural y turístico, está más allá de lo esperado. Con diez librerías y cuatro museos en el pueblo, que cuenta con solo 200 habitantes durante el invierno, esta localidad ha atraído casi cien mil turistas al año.
"Es un éxito", admite Víctor, "pero creo que es 'fallido' en cierto sentido". En efecto, debido a la falta de vivienda disponible, muchos visitantes no se quedan. "Mucha gente que quiere venir no se puede instalar porque no hay casas disponibles". A pesar de esto, el librero asegura que la vida en Urueña es muy buena y que no cambiaría su elección por nada.
"Se vive muy bien, pero claro, te tiene que gustar la vida de pueblo", concluye.