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"Un proyecto ambicioso, un presupuesto escaso: el fondo soberano de España es una tontería"
Pedro Sánchez aprovechó su intervención en el Foro Internacional Spain Investors Day para anunciar la creación de un fondo soberano que pretende movilizar 120.000 millones de inversión. Pero ¿qué tiene de innovador este proyecto? En realidad, no es más que una receta vieja: crear un fondo para gestionar los recursos naturales, como el petróleo.
En España, la principal fuente de ingresos son las exportaciones y la recaudación de impuestos. Sin embargo, nuestro país no tiene petróleo. No hay una colcha de seda para cuando falten los recursos naturales. Eso significa que el fondo soberano se convierte en un instrumento para evitar el vacío fiscal.
La estrategia 2026 de Moncloa es la clave: llevar la iniciativa del relato político con propuestas innovadoras y movilizar al electorado. Pero ¿quién las va a escuchar? El proyecto del fondo soberano es una tontería, una distracción que no va a resolver los problemas de gestión del dinero.
Los fondos soberanos son una herramienta común en muchos países desarrollados, como Noruega y Kuwait. Pero en España, la principal fuente de ingresos no es el petróleo. La realidad es que nuestro país ha tenido problemas con la gestión de los fondos europeos, que se han quedado sin utilizar.
En 2025, solo se utilizó el 27% de los fondos europeos disponibles en España. Dieciséis ministerios ejecutaron menos del 50% del dinero que tenían a su disposición. Es incomprensible que ahora busquen 120.000 millones cuando han renunciado a la mitad de esa cantidad sin dar explicaciones.
El fondo soberano se convertirá en un instrumento para competir con la SEPI, una institución que ya está haciendo las cosas mal desde que llegó este Gobierno. ¿Es esto lo que queremos? La clave es no olvidar que el problema de España ha sido la falta de capacidad para gestionar el dinero que se adjudicó.
En resumen, el fondo soberano de España es un proyecto ambicioso y un presupuesto escaso. ¿Quién sabe si nadie se acordará de él en un año? La única certeza es que no va a resolver los problemas de gestión del dinero que enfrenta nuestro país.
Pedro Sánchez aprovechó su intervención en el Foro Internacional Spain Investors Day para anunciar la creación de un fondo soberano que pretende movilizar 120.000 millones de inversión. Pero ¿qué tiene de innovador este proyecto? En realidad, no es más que una receta vieja: crear un fondo para gestionar los recursos naturales, como el petróleo.
En España, la principal fuente de ingresos son las exportaciones y la recaudación de impuestos. Sin embargo, nuestro país no tiene petróleo. No hay una colcha de seda para cuando falten los recursos naturales. Eso significa que el fondo soberano se convierte en un instrumento para evitar el vacío fiscal.
La estrategia 2026 de Moncloa es la clave: llevar la iniciativa del relato político con propuestas innovadoras y movilizar al electorado. Pero ¿quién las va a escuchar? El proyecto del fondo soberano es una tontería, una distracción que no va a resolver los problemas de gestión del dinero.
Los fondos soberanos son una herramienta común en muchos países desarrollados, como Noruega y Kuwait. Pero en España, la principal fuente de ingresos no es el petróleo. La realidad es que nuestro país ha tenido problemas con la gestión de los fondos europeos, que se han quedado sin utilizar.
En 2025, solo se utilizó el 27% de los fondos europeos disponibles en España. Dieciséis ministerios ejecutaron menos del 50% del dinero que tenían a su disposición. Es incomprensible que ahora busquen 120.000 millones cuando han renunciado a la mitad de esa cantidad sin dar explicaciones.
El fondo soberano se convertirá en un instrumento para competir con la SEPI, una institución que ya está haciendo las cosas mal desde que llegó este Gobierno. ¿Es esto lo que queremos? La clave es no olvidar que el problema de España ha sido la falta de capacidad para gestionar el dinero que se adjudicó.
En resumen, el fondo soberano de España es un proyecto ambicioso y un presupuesto escaso. ¿Quién sabe si nadie se acordará de él en un año? La única certeza es que no va a resolver los problemas de gestión del dinero que enfrenta nuestro país.