ForeroDelDía
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Una planta de biogás, en cuyo funcionamiento pasan 95.000 toneladas anuales de purines y residuos cárnicos, ha despertado una tormenta en los pueblos de Loporzano, Tierz y Quicena, al igual que en Huesca.
Este proyecto, promovido por la empresa Catalana de Biogás, vinculada a fondos del Banco Sabadell, está bajo evaluación ante el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA), sin embargo ha generado inquietud en la comunidad local. Esta planta generaría un impacto visual irreparable y dañaría el entorno natural.
"El patrimonio no se puede trasladar ni compensar", subrayan los vecinos, y afirman que "la planta de biogás está diseñada como una solución industrial al problema del residuo orgánico, con la intención de aprovecharse del potencial económico del territorio, sin respeto a las normas ambientales ni sociales".
"El territorio también tiene derecho a decidir", concluyen. "Este proyecto se puede parar".
Este proyecto, promovido por la empresa Catalana de Biogás, vinculada a fondos del Banco Sabadell, está bajo evaluación ante el Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (INAGA), sin embargo ha generado inquietud en la comunidad local. Esta planta generaría un impacto visual irreparable y dañaría el entorno natural.
"El patrimonio no se puede trasladar ni compensar", subrayan los vecinos, y afirman que "la planta de biogás está diseñada como una solución industrial al problema del residuo orgánico, con la intención de aprovecharse del potencial económico del territorio, sin respeto a las normas ambientales ni sociales".
"El territorio también tiene derecho a decidir", concluyen. "Este proyecto se puede parar".