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El Hospital Universitario Vall d'Hebron ha logrado un nuevo hito en el mundo del trasplante de órganos al realizar el primer trasplante parcial de cara del mundo, gracias a una donante que recibió la eutanasia. La compleja intervención, en la que participaron cerca de un centenar de profesionales, tenía como objetivo devolver funciones vitales a una paciente con una grave desfiguración facial.
La paciente, identificada como Carme, necesitaba un trasplante en la parte central del rostro tras sufrir una necrosis de los tejidos faciales provocada por una infección bacteriana causada por la picada de un insecto. Antes de la operación, no podía ni salir a tomar un café porque no podía tragar, pero hoy "estoy aquí para que la gente vea que hay cosas que se pueden solucionar" ha dicho Carme en una rueda de prensa convocada en la sala de actos del hospital.
La operación fue posible gracias a la meticulosa planificación del procedimiento, facilitada por el conocimiento previo de la fecha de la eutanasia de la donante. El Dr. Joan-Pere Barret i Nerín, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Universitario Vall d'Hebron, ha destacado que "el hecho de saber la fecha de la eutanasia de la donante con tanta anticipación fue clave para realizar la planificación en 3D".
La donante decidió ofrecer también su cara, lo que permitió hacer posible esta intervención inédita hasta ahora. El Dr. Barret ha destacado que "es una clara muestra de amor y generosidad en su máxima expresión". La paciente, que se encuentra actualmente en fase de adaptación a su nueva vida, ha asegurado que "había profesionales que me decían que no habría solución, y ahora ya empiezo a comer y a hablar. Mi vida cada vez es un poco mejor".
Este tipo de cirugía se considera de máxima complejidad y solo una veintena de centros en todo el mundo están capacitados para llevarla a cabo. El Hospital Universitario Vall d'Hebron ya había marcado un precedente en 2010 al convertirse en el primer hospital del mundo en realizar un trasplante total de cara, liderada por el mismo Dr. Barret.
La Organización Nacional de Trasplantes ha felicitado al equipo del Hospital Universitario Vall d'Hebron por la excelencia técnica y el trabajo coordinado que ha hecho posible este hito médico.
La paciente, identificada como Carme, necesitaba un trasplante en la parte central del rostro tras sufrir una necrosis de los tejidos faciales provocada por una infección bacteriana causada por la picada de un insecto. Antes de la operación, no podía ni salir a tomar un café porque no podía tragar, pero hoy "estoy aquí para que la gente vea que hay cosas que se pueden solucionar" ha dicho Carme en una rueda de prensa convocada en la sala de actos del hospital.
La operación fue posible gracias a la meticulosa planificación del procedimiento, facilitada por el conocimiento previo de la fecha de la eutanasia de la donante. El Dr. Joan-Pere Barret i Nerín, jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Universitario Vall d'Hebron, ha destacado que "el hecho de saber la fecha de la eutanasia de la donante con tanta anticipación fue clave para realizar la planificación en 3D".
La donante decidió ofrecer también su cara, lo que permitió hacer posible esta intervención inédita hasta ahora. El Dr. Barret ha destacado que "es una clara muestra de amor y generosidad en su máxima expresión". La paciente, que se encuentra actualmente en fase de adaptación a su nueva vida, ha asegurado que "había profesionales que me decían que no habría solución, y ahora ya empiezo a comer y a hablar. Mi vida cada vez es un poco mejor".
Este tipo de cirugía se considera de máxima complejidad y solo una veintena de centros en todo el mundo están capacitados para llevarla a cabo. El Hospital Universitario Vall d'Hebron ya había marcado un precedente en 2010 al convertirse en el primer hospital del mundo en realizar un trasplante total de cara, liderada por el mismo Dr. Barret.
La Organización Nacional de Trasplantes ha felicitado al equipo del Hospital Universitario Vall d'Hebron por la excelencia técnica y el trabajo coordinado que ha hecho posible este hito médico.