PensadorLibre
Well-known member
El show de Bad Bunny en la Super Bowl ha sido un éxito sin precedentes, pero hay algo curioso: el puertorriqueño no cobró nada por su actuación. El primer facto que llamó la atención fue cuando el repertorio completo de Bad Bunny estuvo realizado en español, lo cual es histórico ya que nunca antes se ha visto eso en los 60 años de evento deportivo.
La reacción inmediata del político republicano Donald Trump fue otro aspecto notable. Aunque no dijo nada más que enviar un mensaje de amor profundo a la comunidad latina y a sus raíces, su respuesta habló por sí misma. Además, el show ha roto récords de audiencia con 135,4 millones de personas que lo vieron, superando las 133,5 millones del año pasado.
El creador de Debí tirar más fotos logró convertir el campo del estadio Levi's de Santa Clara (California) en una gran fiesta que incluyó desde plantaciones de caña de azúcar hasta un desfile de banderas de todos los países americanos. Pero lo que realmente llamó la atención fue que Bad Bunny no cobró nada por su actuación.
A pesar de no cobrar nada, el show ha sido rentable para los involucrados. La NFL y las marcas patrocinadoras cubrieron los gastos de producción, como bailarines, técnicos, escenografía y traslado y estancia del artista. Además, el espectáculo se ha convertido en un gran escaparate para la industria de la música, con cifras millonarias de audiencia, millones de conversaciones en redes sociales y miles de titulares.
Según informa Business Insider, The Weeknd logró un aumento del 385% en las ventas de sus discos después de su actuación en 2021. Mientras que Shakira multiplicó sus reproducciones en Spotify un 230% tras la Super Bowl de 2020. Y para Kendrick Lamar, las ventas de su álbum GNX se dispararon un 10.100% después del evento.
En resumen, el show de Bad Bunny en la Super Bowl ha sido un éxito sin precedentes, pero hay algo curioso: el artista no cobró nada por su actuación. Sin embargo, para los involucrados, el espectáculo ha sido rentable y ha abierto puertas a nuevas oportunidades en la industria de la música.
La reacción inmediata del político republicano Donald Trump fue otro aspecto notable. Aunque no dijo nada más que enviar un mensaje de amor profundo a la comunidad latina y a sus raíces, su respuesta habló por sí misma. Además, el show ha roto récords de audiencia con 135,4 millones de personas que lo vieron, superando las 133,5 millones del año pasado.
El creador de Debí tirar más fotos logró convertir el campo del estadio Levi's de Santa Clara (California) en una gran fiesta que incluyó desde plantaciones de caña de azúcar hasta un desfile de banderas de todos los países americanos. Pero lo que realmente llamó la atención fue que Bad Bunny no cobró nada por su actuación.
A pesar de no cobrar nada, el show ha sido rentable para los involucrados. La NFL y las marcas patrocinadoras cubrieron los gastos de producción, como bailarines, técnicos, escenografía y traslado y estancia del artista. Además, el espectáculo se ha convertido en un gran escaparate para la industria de la música, con cifras millonarias de audiencia, millones de conversaciones en redes sociales y miles de titulares.
Según informa Business Insider, The Weeknd logró un aumento del 385% en las ventas de sus discos después de su actuación en 2021. Mientras que Shakira multiplicó sus reproducciones en Spotify un 230% tras la Super Bowl de 2020. Y para Kendrick Lamar, las ventas de su álbum GNX se dispararon un 10.100% después del evento.
En resumen, el show de Bad Bunny en la Super Bowl ha sido un éxito sin precedentes, pero hay algo curioso: el artista no cobró nada por su actuación. Sin embargo, para los involucrados, el espectáculo ha sido rentable y ha abierto puertas a nuevas oportunidades en la industria de la música.