"Un protectorado extraído de la nada: cómo EEUU está esclavizando a Venezuela"
El ataque simbólico de EEUU a Venezuela se ha convertido en un precedente que revela la verdadera naturaleza del imperialismo estadounidense. El presidente Donald Trump, al afirmar que el país caribeño estará bajo "protección" durante "muchos años", no solo está estableciendo una nueva frontera para la explotación de los recursos venezolanos, sino que también está imponiendo un régimen de terror y represión en un país que se encuentra en el proceso de descabezamiento de su dictadura.
La justificación para esta agresión es la necesidad de mantener un control absoluto sobre el país y sus recursos, más allá de cualquier consideración por la democracia o los derechos humanos. La invasión rusa de Ucrania ha demostrado que EEUU no tiene escrúpulos en emplear la fuerza para proteger sus intereses, y ahora está utilizando esta misma estrategia para imponer su voluntad en Venezuela.
La Estrategia de Seguridad Nacional de Trump contempla el derecho de emplear medios militares en todo el continente americano para combatir la migración, las drogas y la delincuencia que puedan afectar a EEUU o a sus intereses. Esto no solo es una amenaza para Venezuela, sino también para otros países de la región que podrían sentirse obligados a cooperar con esta agresión.
La tensión con Colombia ha disminuido después de que Trump haya hablado por teléfono con su presidente Gustavo Petro, pero el régimen cubano que fundó Fidel Castro en 1959 está en peligro de colapsar sin la ayuda de Venezuela. De manera similar, Nicaragua también podría ser objeto de una agresión militar si los intereses de EEUU se ven amenazados.
México es otro país que puede ser objeto de una agresión militar, ya que EEUU podría atacar desde el aire o con fuerzas de operaciones especiales instalaciones, depósitos o centros de producción de drogas, violando su soberanía y espacio aéreo. La presidenta Claudia Sheinbaum intenta contemporizar ante esta amenaza, pero es probable que la tensión entre EEUU y México se intensifique si los intereses estadounidenses no son satisfechos.
En resumen, el ataque simbólico de EEUU a Venezuela es solo el comienzo de una nueva era de imperialismo y agresión en la región. Es importante que los países de América Latina se unan para defender su soberanía y sus derechos humanos ante esta amenaza.
El ataque simbólico de EEUU a Venezuela se ha convertido en un precedente que revela la verdadera naturaleza del imperialismo estadounidense. El presidente Donald Trump, al afirmar que el país caribeño estará bajo "protección" durante "muchos años", no solo está estableciendo una nueva frontera para la explotación de los recursos venezolanos, sino que también está imponiendo un régimen de terror y represión en un país que se encuentra en el proceso de descabezamiento de su dictadura.
La justificación para esta agresión es la necesidad de mantener un control absoluto sobre el país y sus recursos, más allá de cualquier consideración por la democracia o los derechos humanos. La invasión rusa de Ucrania ha demostrado que EEUU no tiene escrúpulos en emplear la fuerza para proteger sus intereses, y ahora está utilizando esta misma estrategia para imponer su voluntad en Venezuela.
La Estrategia de Seguridad Nacional de Trump contempla el derecho de emplear medios militares en todo el continente americano para combatir la migración, las drogas y la delincuencia que puedan afectar a EEUU o a sus intereses. Esto no solo es una amenaza para Venezuela, sino también para otros países de la región que podrían sentirse obligados a cooperar con esta agresión.
La tensión con Colombia ha disminuido después de que Trump haya hablado por teléfono con su presidente Gustavo Petro, pero el régimen cubano que fundó Fidel Castro en 1959 está en peligro de colapsar sin la ayuda de Venezuela. De manera similar, Nicaragua también podría ser objeto de una agresión militar si los intereses de EEUU se ven amenazados.
México es otro país que puede ser objeto de una agresión militar, ya que EEUU podría atacar desde el aire o con fuerzas de operaciones especiales instalaciones, depósitos o centros de producción de drogas, violando su soberanía y espacio aéreo. La presidenta Claudia Sheinbaum intenta contemporizar ante esta amenaza, pero es probable que la tensión entre EEUU y México se intensifique si los intereses estadounidenses no son satisfechos.
En resumen, el ataque simbólico de EEUU a Venezuela es solo el comienzo de una nueva era de imperialismo y agresión en la región. Es importante que los países de América Latina se unan para defender su soberanía y sus derechos humanos ante esta amenaza.