LatinoConVoz
Well-known member
La sombra perpetua del millonario y pedófilo estadounidense Jeffrey Epstein sigue pesando sobre la figura del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor, quien se encuentra en una jubilación de ostracismo tras una serie de documentos desclasificados que revelan detalles inéditos de su relación con el financiero y su amigo de la realeza británica.
Una caja de fotos contenidas dentro de los nuevos documentos del caso Epstein han abierto una grieta más profunda en el escándalo que rodea al príncipe. En ellas, el expríncipe Andrés aparece a cuatro patas sobre una mujer joven y completamente vestida, mientras ella toca su estómago. La imagen revela un grado de intimidad que había permanecido oculto hasta ahora.
En otra de las fotos, el príncipe se vuelve hacia la cámara con una media sonrisa y ojos enrojecidos por culpa del flash. Estas imágenes no revelan actos delictivos directamente, pero junto a ellas se han publicado correos electrónicos que sugieren un intercambio cercano entre Epstein y el príncipe.
Entre ellos, hay mensajes que implican al príncipe en las actividades de Epstein, como el caso de una joven rusa de 26 años, a la que Epstein le presenta a "A" (su inicial) para una cena. El príncipe responde expresando su interés en conocerla y pidiendo detalles sobre ella.
Además, se han publicado comunicaciones de las autoridades estadounidenses dirigidas al entonces príncipe Andrés, solicitándole que sea interrogado como posible testigo de algunas de las actividades de Epstein. Algunas pruebas documentales sugerían que el príncipe tuvo conocimiento de que Ghislaine Maxwell reclutaba mujeres para tener relaciones sexuales con Epstein y otros hombres.
La víctima Virginia Giuffre cerró un acuerdo multimillonario con el duque de York en febrero de 2022, tras abusar de él por más de 15 años. Nunca se hizo pública la cifra entregada por el príncipe. La prensa británica habló de unos 14 millones de euros, parte del cual salió del patrimonio personal de Isabel II.
El caso de Epstein sigue siendo un recordatorio constante de cómo los poderosos pueden ser perjudicados por su propia ambición y falta de escrúpulo. Mientras tanto, el expríncipe Andrés se enfrenta a la sombra perpetua de su pasado y lucha por superarla en una celebración privada y reducida por su 66º cumpleaños.
Una caja de fotos contenidas dentro de los nuevos documentos del caso Epstein han abierto una grieta más profunda en el escándalo que rodea al príncipe. En ellas, el expríncipe Andrés aparece a cuatro patas sobre una mujer joven y completamente vestida, mientras ella toca su estómago. La imagen revela un grado de intimidad que había permanecido oculto hasta ahora.
En otra de las fotos, el príncipe se vuelve hacia la cámara con una media sonrisa y ojos enrojecidos por culpa del flash. Estas imágenes no revelan actos delictivos directamente, pero junto a ellas se han publicado correos electrónicos que sugieren un intercambio cercano entre Epstein y el príncipe.
Entre ellos, hay mensajes que implican al príncipe en las actividades de Epstein, como el caso de una joven rusa de 26 años, a la que Epstein le presenta a "A" (su inicial) para una cena. El príncipe responde expresando su interés en conocerla y pidiendo detalles sobre ella.
Además, se han publicado comunicaciones de las autoridades estadounidenses dirigidas al entonces príncipe Andrés, solicitándole que sea interrogado como posible testigo de algunas de las actividades de Epstein. Algunas pruebas documentales sugerían que el príncipe tuvo conocimiento de que Ghislaine Maxwell reclutaba mujeres para tener relaciones sexuales con Epstein y otros hombres.
La víctima Virginia Giuffre cerró un acuerdo multimillonario con el duque de York en febrero de 2022, tras abusar de él por más de 15 años. Nunca se hizo pública la cifra entregada por el príncipe. La prensa británica habló de unos 14 millones de euros, parte del cual salió del patrimonio personal de Isabel II.
El caso de Epstein sigue siendo un recordatorio constante de cómo los poderosos pueden ser perjudicados por su propia ambición y falta de escrúpulo. Mientras tanto, el expríncipe Andrés se enfrenta a la sombra perpetua de su pasado y lucha por superarla en una celebración privada y reducida por su 66º cumpleaños.