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Un nuevo dispositivo de vigilancia en el aire es el nudo que une la lucha contra los grafiteros en estaciones y cocheras de trenes catalanas. Los Mossos d'Esquadra, la policía catalana, han puesto en marcha el dispositivo Iris para controlar preventivamente la presencia de estos vándalos. Este dispositivo es una unidad de drones equipada con cámaras térmicas que permiten captar la presencia de personas que acuden a vandalizar con pintadas vagones.
El jefe del Área Central Aeroportuaria y de Transporte Público de Mossos, Eduard Muñoz, junto al subinspector Gerard Carrasco, responsable del área regional de Transporte Urbano, han presentado estos operativos que se desarrollan los viernes por la tarde y noche. Sin embargo, el dispositivo se extenderá a otros días y franjas horarias en función de los informes que disponen sobre afectación de la red ferroviaria catalana.
Este nuevo dispositivo es una herramienta idónea para vigilar grandes extensiones de terreno como las que están cerca de las estaciones o cocheras. Los grafiteros, que acuden a vandalizar con pintadas vagones, son un problema cada vez más grave en Cataluña. La policía catalana ha detectado un incremento de este tipo de actos vandálicos en Barcelona y por eso ha reforzado su presencia en estaciones como las de Montcada i Bifurcació, Granollers Centre, Martorell y la Estación de Francia.
El inspector Muñoz ha remarcado que este tipo de operaciones sirven para mejorar "la percepción de la seguridad" en el entorno ferroviario que tiene la ciudadanía. La policía no está únicamente para buscar delitos y delincuentes, también para dar seguridad a la ciudadanía. En el caso del transporte público, si pintan un tren se debe retirar de la circulación para limpiarlo, lo que puede generar retrasos que afectan a los usuarios.
En los últimos años, los Mossos d'Esquadra han detectado 130 delitos por daños al pintar grafiti en trenes de Cataluña. Los sospechosos accedían a las estaciones por zonas no habilitadas para los usuarios y pintaban en muy poco tiempo grandes superficies, utilizando la firma TAG. La intención es ofrecer una respuesta más efectiva ante este tipo de actos y prevenir acciones vandálicas.
Además, el uso de drones ha generado muchos retrasos por culpas de estas incidencias al margen de otras cuestiones técnicas. La limpieza de cada vagón puede costar unos 6.000 euros, una cifra que puede aumentar si con el grafiti se daña los mecanismos de abrir y cerrar puertas.
El dispositivo Iris es un paso importante en la lucha contra los grafiteros en Cataluña. La policía catalana seguirá trabajando para ofrecer una respuesta más efectiva a este tipo de actos vandálicos y prevenir acciones que afecten la seguridad y el orden público en el entorno ferroviario.
El jefe del Área Central Aeroportuaria y de Transporte Público de Mossos, Eduard Muñoz, junto al subinspector Gerard Carrasco, responsable del área regional de Transporte Urbano, han presentado estos operativos que se desarrollan los viernes por la tarde y noche. Sin embargo, el dispositivo se extenderá a otros días y franjas horarias en función de los informes que disponen sobre afectación de la red ferroviaria catalana.
Este nuevo dispositivo es una herramienta idónea para vigilar grandes extensiones de terreno como las que están cerca de las estaciones o cocheras. Los grafiteros, que acuden a vandalizar con pintadas vagones, son un problema cada vez más grave en Cataluña. La policía catalana ha detectado un incremento de este tipo de actos vandálicos en Barcelona y por eso ha reforzado su presencia en estaciones como las de Montcada i Bifurcació, Granollers Centre, Martorell y la Estación de Francia.
El inspector Muñoz ha remarcado que este tipo de operaciones sirven para mejorar "la percepción de la seguridad" en el entorno ferroviario que tiene la ciudadanía. La policía no está únicamente para buscar delitos y delincuentes, también para dar seguridad a la ciudadanía. En el caso del transporte público, si pintan un tren se debe retirar de la circulación para limpiarlo, lo que puede generar retrasos que afectan a los usuarios.
En los últimos años, los Mossos d'Esquadra han detectado 130 delitos por daños al pintar grafiti en trenes de Cataluña. Los sospechosos accedían a las estaciones por zonas no habilitadas para los usuarios y pintaban en muy poco tiempo grandes superficies, utilizando la firma TAG. La intención es ofrecer una respuesta más efectiva ante este tipo de actos y prevenir acciones vandálicas.
Además, el uso de drones ha generado muchos retrasos por culpas de estas incidencias al margen de otras cuestiones técnicas. La limpieza de cada vagón puede costar unos 6.000 euros, una cifra que puede aumentar si con el grafiti se daña los mecanismos de abrir y cerrar puertas.
El dispositivo Iris es un paso importante en la lucha contra los grafiteros en Cataluña. La policía catalana seguirá trabajando para ofrecer una respuesta más efectiva a este tipo de actos vandálicos y prevenir acciones que afecten la seguridad y el orden público en el entorno ferroviario.