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Los insultos de Ayuso a las víctimas de las residencias son un ejemplo clásico de cómo la política puede utilizar la ofensa para desviar la atención. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha calificado recientemente a los familiares de las personas que murieron en las residencias durante la pandemia como "plataforma de frustrados". Esto es un insulto profundamente ofensivo y hiriente para quienes han perdido a seres queridos debido a la negligencia y la falta de atención del gobierno.
María Jesús Valero, presidenta de '7291. Verdad y Justicia', una organización que ha estado luchando por justicia en este tema, ha expresado su reacción ante los insultos de Ayuso como "risa". Valero destaca que llevar a cabo estas descalificaciones no es sorprendente, ya que el gobierno ha estado haciendo un intento constante de minimizar y ocultar la verdad sobre lo que sucedió en las residencias durante la pandemia.
Las asociaciones que denuncian los maltratos y la negligencia en las residencias también han recordado a Ayuso sus mentiras. Recuerdan cómo ella decía que no existían protocolos de seguridad ni discriminación hacia los ancianos y las personas con discapacidad, cuando en realidad sabemos que todo lo contrario era cierto.
Las plataformas consultas interpretan estos insultos como un intento por parte de Ayuso de desviar la atención de los problemas reales. La atención debería centrarse en las "malas prácticas" que siguen ocurriendo en las residencias y en los casos judiciales que ella misma ha sido involucrada, en lugar de intentar desacreditar a quienes denuncian estos hechos.
En este sentido, Carmen López, portavoz de Marea de Residencia, entiende el insulto de Ayuso como una manifestación del nerviosismo del gobierno. "Mur tira de la manta diciendo quiénes fueron los responsables", y “su nombre puede aparecer”, añade López.
Sin embargo, estas personas no están afectadas por las descalificaciones de Ayuso. De hecho, este no es el primer intento que ha hecho para calificar a estas asociaciones como "chiringuitos con políticos venidos a menos" o "resentidos". En febrero de 2025, reprochó a Más Madrid que la atacara con las mismas mierdas aludiendo a los 7.291 fallecimientos en residencias durante la pandemia.
A pesar de que las palabras de Ayuso pueden ser muy ofensivas y hirientes, lo que realmente importa es su falta de acción para evitar que este tipo de situaciones ocurran nuevamente en una nueva pandemia. "Más que frustrados, estamos indignadas porque no hace nada por evitar que esto pueda volver a pasar", denuncia López.
Valero le exige a Ayuso que se ocupe y le recuerda que "en el 2020 no se acabó el maltrato en las residencias".
María Jesús Valero, presidenta de '7291. Verdad y Justicia', una organización que ha estado luchando por justicia en este tema, ha expresado su reacción ante los insultos de Ayuso como "risa". Valero destaca que llevar a cabo estas descalificaciones no es sorprendente, ya que el gobierno ha estado haciendo un intento constante de minimizar y ocultar la verdad sobre lo que sucedió en las residencias durante la pandemia.
Las asociaciones que denuncian los maltratos y la negligencia en las residencias también han recordado a Ayuso sus mentiras. Recuerdan cómo ella decía que no existían protocolos de seguridad ni discriminación hacia los ancianos y las personas con discapacidad, cuando en realidad sabemos que todo lo contrario era cierto.
Las plataformas consultas interpretan estos insultos como un intento por parte de Ayuso de desviar la atención de los problemas reales. La atención debería centrarse en las "malas prácticas" que siguen ocurriendo en las residencias y en los casos judiciales que ella misma ha sido involucrada, en lugar de intentar desacreditar a quienes denuncian estos hechos.
En este sentido, Carmen López, portavoz de Marea de Residencia, entiende el insulto de Ayuso como una manifestación del nerviosismo del gobierno. "Mur tira de la manta diciendo quiénes fueron los responsables", y “su nombre puede aparecer”, añade López.
Sin embargo, estas personas no están afectadas por las descalificaciones de Ayuso. De hecho, este no es el primer intento que ha hecho para calificar a estas asociaciones como "chiringuitos con políticos venidos a menos" o "resentidos". En febrero de 2025, reprochó a Más Madrid que la atacara con las mismas mierdas aludiendo a los 7.291 fallecimientos en residencias durante la pandemia.
A pesar de que las palabras de Ayuso pueden ser muy ofensivas y hirientes, lo que realmente importa es su falta de acción para evitar que este tipo de situaciones ocurran nuevamente en una nueva pandemia. "Más que frustrados, estamos indignadas porque no hace nada por evitar que esto pueda volver a pasar", denuncia López.
Valero le exige a Ayuso que se ocupe y le recuerda que "en el 2020 no se acabó el maltrato en las residencias".