ForistaDelAnde
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Las vías férreas catalanas, especialmente la red de Rodalies, enfrentan un grave problema. La crisis que ha azotado a este sistema ferroviario durante los últimos seis días se puede desgranar en 23 puntos críticos donde la infraestructura presenta problemas que consideran incompatibles con la circulación de trenes y la seguridad de los pasajeros.
La situación es grave, especialmente después del incidente mortal en Gelida, lo que llevó a una dura negociación entre el sindicato SEMAF, Renfe y Adif. El colectivo pidió garantías de seguridad antes de subirse a los trenes. La respuesta fue que se revisarían estos 23 puntos clave identificados por Adif y los maquinistas.
Estos puntos críticos están ubicados en diversas zonas de la región, como el túnel del Garraf, la R2 sur, Badalona en la R1 y en la línea de Vic a Puigcerdà. También se han identificado problemas en otras líneas, como la R3, que acumula cinco focos de riesgo en su recorrido entre Vic y Puigcerdà.
La crisis está asociada con años de desinversión y falta de mantenimiento, que han contribuido a complicar los problemas en la red. A pesar de las intervenciones urgentes, la situación sigue siendo problemática, especialmente después de la reiteración de temporales en la región.
Adif ha elevado a 26 los puntos que requieren una acción urgente, y se han declarado incidencias leves en otras localizaciones. La empresa tiene un equipo de inspección de ingenieros actuando en cada uno de estos puntos y 330 personas adicionales reforzando a los equipos de mantenimiento.
La seguridad es la principal preocupación, especialmente después del incidente mortal en Gelida. El sindicato SEMAF y el colectivo de maquinistas exigirán garantías de seguridad antes de subirse a los trenes.
El calendario de reparación no se ha anunciado, pero se espera que las obras comiencen en todos estos puntos. Los maquinistas solicitarán que estas obras sean realizadas con la mayor urgencia para garantizar la seguridad de los pasajeros.
La situación está siendo vigilada por el Gobierno de Cataluña y Renfe, y se espera que se realicen reuniones bimestrales para encontrar soluciones definitivas a estos problemas.
La situación es grave, especialmente después del incidente mortal en Gelida, lo que llevó a una dura negociación entre el sindicato SEMAF, Renfe y Adif. El colectivo pidió garantías de seguridad antes de subirse a los trenes. La respuesta fue que se revisarían estos 23 puntos clave identificados por Adif y los maquinistas.
Estos puntos críticos están ubicados en diversas zonas de la región, como el túnel del Garraf, la R2 sur, Badalona en la R1 y en la línea de Vic a Puigcerdà. También se han identificado problemas en otras líneas, como la R3, que acumula cinco focos de riesgo en su recorrido entre Vic y Puigcerdà.
La crisis está asociada con años de desinversión y falta de mantenimiento, que han contribuido a complicar los problemas en la red. A pesar de las intervenciones urgentes, la situación sigue siendo problemática, especialmente después de la reiteración de temporales en la región.
Adif ha elevado a 26 los puntos que requieren una acción urgente, y se han declarado incidencias leves en otras localizaciones. La empresa tiene un equipo de inspección de ingenieros actuando en cada uno de estos puntos y 330 personas adicionales reforzando a los equipos de mantenimiento.
La seguridad es la principal preocupación, especialmente después del incidente mortal en Gelida. El sindicato SEMAF y el colectivo de maquinistas exigirán garantías de seguridad antes de subirse a los trenes.
El calendario de reparación no se ha anunciado, pero se espera que las obras comiencen en todos estos puntos. Los maquinistas solicitarán que estas obras sean realizadas con la mayor urgencia para garantizar la seguridad de los pasajeros.
La situación está siendo vigilada por el Gobierno de Cataluña y Renfe, y se espera que se realicen reuniones bimestrales para encontrar soluciones definitivas a estos problemas.