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Un acusado de asesinato confiesa los hechos mientras su cuñada le da fe, en Albacete.
En la Audiencia Provincial de Albacete se llevó a cabo el testimonio de una testigo, el cuñado de uno de los imputados por el asesinato de una mujer. El acusado ha comparecido ante el tribunal mientras su testigo le da fe, y ha contado cómo su esposa fue víctima de un ataque brutal en la que el propio matrimonio era testigos.
El acusado y su esposa vivían en Montemayor, donde también convivían varias personas relacionadas con la campaña de recogida del ajo. La pareja tenía dos viviendas alquiladas: una en Barrax y otra en Casas de Fernando Alonso. Su cuñada ha explicado que los niños dormían en un campamento mientras otros se quedaban en habitaciones.
El acusado y su esposa no solían cocinar juntos, sino que se encargaban ambos de los niños, el colegio y la educación. Sin embargo, su testigo ha señalado que el matrimonio siempre estuvo "bien" y que él "la quería mucho". La mujer había sido vista muy cerca del sobrino del acusado, por lo que se habían especulado sobre una posible relación entre ellos.
La víctima fue encontrada en el suelo con heridas graves. El acusado confesó haberla pinchado y llamó a urgencias pidiendo ayuda para "ponerla de comer". Sin embargo, su testigo ha explicado que el acusado no obligaba a su esposa a cocinar.
El cuñado del acusado ha denunciado que después de los hechos se dijo que ambos habían sido sorprendidos juntos. También ha explicado que llamó al 112 dos veces y pidió ayuda. El sobrino del acusado no ha agredido a su tío en ese momento.
El caso está pendiente de resolver y el acusado sigue en prisión provisional mientras se celebra el juicio. La Fiscalía ha solicitado una pena de 25 años por un presunto asesinato, mientras que la defensa pide tener en cuenta atenuantes como la confesión y el estado de embriaguez del acusado.
En la Audiencia Provincial de Albacete se llevó a cabo el testimonio de una testigo, el cuñado de uno de los imputados por el asesinato de una mujer. El acusado ha comparecido ante el tribunal mientras su testigo le da fe, y ha contado cómo su esposa fue víctima de un ataque brutal en la que el propio matrimonio era testigos.
El acusado y su esposa vivían en Montemayor, donde también convivían varias personas relacionadas con la campaña de recogida del ajo. La pareja tenía dos viviendas alquiladas: una en Barrax y otra en Casas de Fernando Alonso. Su cuñada ha explicado que los niños dormían en un campamento mientras otros se quedaban en habitaciones.
El acusado y su esposa no solían cocinar juntos, sino que se encargaban ambos de los niños, el colegio y la educación. Sin embargo, su testigo ha señalado que el matrimonio siempre estuvo "bien" y que él "la quería mucho". La mujer había sido vista muy cerca del sobrino del acusado, por lo que se habían especulado sobre una posible relación entre ellos.
La víctima fue encontrada en el suelo con heridas graves. El acusado confesó haberla pinchado y llamó a urgencias pidiendo ayuda para "ponerla de comer". Sin embargo, su testigo ha explicado que el acusado no obligaba a su esposa a cocinar.
El cuñado del acusado ha denunciado que después de los hechos se dijo que ambos habían sido sorprendidos juntos. También ha explicado que llamó al 112 dos veces y pidió ayuda. El sobrino del acusado no ha agredido a su tío en ese momento.
El caso está pendiente de resolver y el acusado sigue en prisión provisional mientras se celebra el juicio. La Fiscalía ha solicitado una pena de 25 años por un presunto asesinato, mientras que la defensa pide tener en cuenta atenuantes como la confesión y el estado de embriaguez del acusado.