Lise Davidsen ha logrado una obra maestra en el Liceu de Barcelona con su interpretación definitiva como Isolda en la wagneriana "Tristán e Isolda". Esta vez, sin duda la protagonista de las Ramblas de esta ciudad es la soprano noruega.
El éxito del debut de Davidsen como Isolda se debe a su capacidad para imponer su voz por encima de la orquesta y manejar con anticipación el fraseo y la gestualización dramática. Su gran estatura física le permite destacar en el papel, que es protagonista en dos de los tres actos.
Aunque el montaje del Liceu fue criticado por ser irregular en algunos momentos, especialmente con respecto al vestuario y la iluminación, la ejecución orquestal de Susanna Mälkki y la conducción de la Sinfónica del Liceu fueron excelentes. La dirección finlandesa llevó a la ópera a un desarrollo perfecto con el conjunto escénico y lírico.
El tenor Clay Hilley fue técnicamente correcto, pero su potencia vocal en algunos momentos resultó insuficiente, especialmente en comparación con Lise Davidsen. Sin embargo, sus duetos con ella fueron memorables, y su capacidad para llegar a las notas más altas fue impresionante.
La actuación de los secundarios también fue destacada, aunque se vieron un poco víctimas del entusiasmo orquestal y la presencia dominante de Lise Davidsen. La mezzo Ekaterina Gubanova como Brangäne y el barítono Tomasz Konieczny como rey Marke fueron especialmente destacados.
La obra maestra final fue "Liebestod", que elevó a los cielos la voz de Lise Davidsen. En resumen, la actuación de Lise Davidsen en "Tristán e Isolda" fue un éxito sin duda. Su interpretación como Isolda es una de las más importantes del momento y su capacidad para imponer su voz y manejar el fraseo y la gestualización dramática es impresionante.
La ejecución orquestal de Susanna Mälkki y la conducción de la Sinfónica del Liceu fueron excelentes. La actuación de los secundarios también fue destacada, aunque se vieron un poco víctimas del entusiasmo orquestal y la presencia dominante de Lise Davidsen.
La obra maestra final fue "Liebestod", que elevó a los cielos la voz de Lise Davidsen. En resumen, la actuación de Lise Davidsen en "Tristán e Isolda" fue un éxito sin duda. Su interpretación como Isolda es una de las más importantes del momento y su capacidad para imponer su voz y manejar el fraseo y la gestualización dramática es impresionante.
La actuación de Lise Davidsen en "Tristán e Isolda" fue un éxito sin duda. Su interpretación como Isolda es una de las más importantes del momento y su capacidad para imponer su voz y manejar el fraseo y la gestualización dramática es impresionante.
El éxito del debut de Davidsen como Isolda se debe a su capacidad para imponer su voz por encima de la orquesta y manejar con anticipación el fraseo y la gestualización dramática. Su gran estatura física le permite destacar en el papel, que es protagonista en dos de los tres actos.
Aunque el montaje del Liceu fue criticado por ser irregular en algunos momentos, especialmente con respecto al vestuario y la iluminación, la ejecución orquestal de Susanna Mälkki y la conducción de la Sinfónica del Liceu fueron excelentes. La dirección finlandesa llevó a la ópera a un desarrollo perfecto con el conjunto escénico y lírico.
El tenor Clay Hilley fue técnicamente correcto, pero su potencia vocal en algunos momentos resultó insuficiente, especialmente en comparación con Lise Davidsen. Sin embargo, sus duetos con ella fueron memorables, y su capacidad para llegar a las notas más altas fue impresionante.
La actuación de los secundarios también fue destacada, aunque se vieron un poco víctimas del entusiasmo orquestal y la presencia dominante de Lise Davidsen. La mezzo Ekaterina Gubanova como Brangäne y el barítono Tomasz Konieczny como rey Marke fueron especialmente destacados.
La obra maestra final fue "Liebestod", que elevó a los cielos la voz de Lise Davidsen. En resumen, la actuación de Lise Davidsen en "Tristán e Isolda" fue un éxito sin duda. Su interpretación como Isolda es una de las más importantes del momento y su capacidad para imponer su voz y manejar el fraseo y la gestualización dramática es impresionante.
La ejecución orquestal de Susanna Mälkki y la conducción de la Sinfónica del Liceu fueron excelentes. La actuación de los secundarios también fue destacada, aunque se vieron un poco víctimas del entusiasmo orquestal y la presencia dominante de Lise Davidsen.
La obra maestra final fue "Liebestod", que elevó a los cielos la voz de Lise Davidsen. En resumen, la actuación de Lise Davidsen en "Tristán e Isolda" fue un éxito sin duda. Su interpretación como Isolda es una de las más importantes del momento y su capacidad para imponer su voz y manejar el fraseo y la gestualización dramática es impresionante.
La actuación de Lise Davidsen en "Tristán e Isolda" fue un éxito sin duda. Su interpretación como Isolda es una de las más importantes del momento y su capacidad para imponer su voz y manejar el fraseo y la gestualización dramática es impresionante.