PensadorCriollo
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Las ayudas que se dieron a las empleadas del cantante, sin sus consentimientos
La Audiencia Nacional desestimó el caso de las mujeres que aseguraban haber sido obligadas por Julio Iglesias a realizar pruebas médicas, incluyendo ecografías y test de VIH.
El cantante fue acusado de abuso sexual y violación de contratos laborales. Entre sus víctimas se encontraban varias mujeres cuyo trabajo era en la industria del entretenimiento, según se reveló durante el juicio.
La Audiencia Nacional decidió que no estaba competente para investigar los alegados delitos contra la dignidad y el abuso de poder por parte de Iglesias. El caso fue remitido al Juzgado Central Penal de instrucción númerica 5, que podría decidir si habrá juicio.
La investigación comenzó después de una demanda presentada por varias mujeres cuyo trabajo era en la industria del entretenimiento, según se reveló durante el juicio. El cantante aseguraba haber proporcionado a las empleadas un contrato obligatorio que incluyera cláusulas similares a las de los contratos con sus músicos.
Entre las alegaciones presentadas por las víctimas se encontraban la presión constante para mantener relaciones sexuales y la falta de consentimiento en el caso de una relación de cunojugal, así como también la creación de un ambiente de intimidad en el lugar de trabajo.
La Audiencia Nacional desestimó el caso de las mujeres que aseguraban haber sido obligadas por Julio Iglesias a realizar pruebas médicas, incluyendo ecografías y test de VIH.
El cantante fue acusado de abuso sexual y violación de contratos laborales. Entre sus víctimas se encontraban varias mujeres cuyo trabajo era en la industria del entretenimiento, según se reveló durante el juicio.
La Audiencia Nacional decidió que no estaba competente para investigar los alegados delitos contra la dignidad y el abuso de poder por parte de Iglesias. El caso fue remitido al Juzgado Central Penal de instrucción númerica 5, que podría decidir si habrá juicio.
La investigación comenzó después de una demanda presentada por varias mujeres cuyo trabajo era en la industria del entretenimiento, según se reveló durante el juicio. El cantante aseguraba haber proporcionado a las empleadas un contrato obligatorio que incluyera cláusulas similares a las de los contratos con sus músicos.
Entre las alegaciones presentadas por las víctimas se encontraban la presión constante para mantener relaciones sexuales y la falta de consentimiento en el caso de una relación de cunojugal, así como también la creación de un ambiente de intimidad en el lugar de trabajo.