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El Colegio de Abogados de Madrid (ICAM) ya no estará representado en la directiva de la Abogacía Española tras el destituido decano Eugenio Ribón. El pleno del Consejo General de la Abogacía Española (CGAE) decidió que Ribón dejara de ser miembro de su comisión permanente y vicepresidente del organismo.
La decisión llega en un momento tenso para las relaciones entre el ICAM y el CGAE, ya que la institución española ha demandado al colegio madrileño por impagos después de que este último disminuyó unilateralmente la cuota que pagaba al CGAE cada trimestre. Además, el pleno del Consejo decidió no cobrar la tasa de nueva incorporación a los nuevos colegiados.
Eugenio Ribón justificó en las juntas internas del ICAM que este colegio madrileño estaba pagando dos veces por el mismo servicio ya que cuentan con un consejo de colegios que agrupa al de Madrid y el de Alcalá de Henares. También anunció que no exigiría a los nuevos afiliados la tasa de incorporación, pero en cambio permitirían los colegios autonómicos gestionarla.
En paralelo con este enfrentamiento económico, el ICAM anunció sus propuestas sobre financiación y rechazadas por parte del CGAE sin margen para el diálogo. Eso generó nuevas tensiones entre las dos instituciones.
El Colegio de Abogados de Madrid tuvo un papel protagonista en la causa judicial que desembocó en el juicio contra Álvaro García Ortiz, entonces fiscal general, por la filtración de un correo de la pareja de Isabel Díaz Ayuso. El ICAM fue el primero en presentar una denuncia a la Fiscalía y llegó a pedir cuatro años de prisión para García Ortiz.
La Asociación Libre de la Abogacía acusó al ICAM de buscar la impunidad de la pareja de Díaz Ayuso, pero este colegio aseguró que siempre actuó al margen de cuestiones políticas y personales. Su papel en la causa también fue cuestionado por los cursos para abogados organizados en fechas próximas al juicio y en los que participaron tres de los magistrados que formaron el tribunal y apostaron por condenar a García Ortiz.
Ahora, Eugenio Ribón ya no estará representando al ICAM en la directiva de la Abogacía Española.
La decisión llega en un momento tenso para las relaciones entre el ICAM y el CGAE, ya que la institución española ha demandado al colegio madrileño por impagos después de que este último disminuyó unilateralmente la cuota que pagaba al CGAE cada trimestre. Además, el pleno del Consejo decidió no cobrar la tasa de nueva incorporación a los nuevos colegiados.
Eugenio Ribón justificó en las juntas internas del ICAM que este colegio madrileño estaba pagando dos veces por el mismo servicio ya que cuentan con un consejo de colegios que agrupa al de Madrid y el de Alcalá de Henares. También anunció que no exigiría a los nuevos afiliados la tasa de incorporación, pero en cambio permitirían los colegios autonómicos gestionarla.
En paralelo con este enfrentamiento económico, el ICAM anunció sus propuestas sobre financiación y rechazadas por parte del CGAE sin margen para el diálogo. Eso generó nuevas tensiones entre las dos instituciones.
El Colegio de Abogados de Madrid tuvo un papel protagonista en la causa judicial que desembocó en el juicio contra Álvaro García Ortiz, entonces fiscal general, por la filtración de un correo de la pareja de Isabel Díaz Ayuso. El ICAM fue el primero en presentar una denuncia a la Fiscalía y llegó a pedir cuatro años de prisión para García Ortiz.
La Asociación Libre de la Abogacía acusó al ICAM de buscar la impunidad de la pareja de Díaz Ayuso, pero este colegio aseguró que siempre actuó al margen de cuestiones políticas y personales. Su papel en la causa también fue cuestionado por los cursos para abogados organizados en fechas próximas al juicio y en los que participaron tres de los magistrados que formaron el tribunal y apostaron por condenar a García Ortiz.
Ahora, Eugenio Ribón ya no estará representando al ICAM en la directiva de la Abogacía Española.