IdeasDelMate
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"El cine: una institución vacía"
En este mundo donde el cine parece haber perdido su auténtico propósito, los críticos y los aficionados se quedan atascados con películas que más se parecen a festivales de la nada que verdaderos arte. La industria del cine está tan obsesionada por la diversidad e inclusión que olvida transmitir una emoción auténtica.
Michael B Jordan, estrella de la película "Los pecadores", me hace reflexionar sobre el estado actual del cine. Una película que, aunque tiene un buen arranque y un final interesante, se queda atascada en su propia ambición por ser lo más políticamente correcta posible. La atmósfera es buena, pero la historia es débil y los personajes son poco creíbles.
Me sorprende ver a las academias de cine de todo el mundo entusiastas con películas que no merecen tal reconocimiento. ¿Qué ha pasado con el gran arte? ¿Por qué se sigue premiando a las películas más pretenciosas y vacías?
El cine actual parece haber perdido su auténtico propósito: transmitir historias que nos tocan y nos hacen reflexionar. En su lugar, opta por la comodidad de ser lo más aceptable posible. La diversidad e inclusión son importantes, pero no a costa de la calidad y la autenticidad.
A pesar de todo, hay momentos en que el cine aún puede sorprendernos. "Los pecadores" es un ejemplo de ello. Aunque no es perfecto, tiene algo que movernos. Pero ¿es esto lo mejor que puede ofrecer el cine actual? No estoy seguro, y me pregunto qué pasaría si nos atreviéramos a hacer algo nuevo, algo verdaderamente innovador.
En un mundo donde el cine parece haber perdido su sentido, solo podemos esperar y ver qué pasará. ¿Tendremos que contentarnos con películas vacías e insatisfactorias? Solo el tiempo lo dirá.
En este mundo donde el cine parece haber perdido su auténtico propósito, los críticos y los aficionados se quedan atascados con películas que más se parecen a festivales de la nada que verdaderos arte. La industria del cine está tan obsesionada por la diversidad e inclusión que olvida transmitir una emoción auténtica.
Michael B Jordan, estrella de la película "Los pecadores", me hace reflexionar sobre el estado actual del cine. Una película que, aunque tiene un buen arranque y un final interesante, se queda atascada en su propia ambición por ser lo más políticamente correcta posible. La atmósfera es buena, pero la historia es débil y los personajes son poco creíbles.
Me sorprende ver a las academias de cine de todo el mundo entusiastas con películas que no merecen tal reconocimiento. ¿Qué ha pasado con el gran arte? ¿Por qué se sigue premiando a las películas más pretenciosas y vacías?
El cine actual parece haber perdido su auténtico propósito: transmitir historias que nos tocan y nos hacen reflexionar. En su lugar, opta por la comodidad de ser lo más aceptable posible. La diversidad e inclusión son importantes, pero no a costa de la calidad y la autenticidad.
A pesar de todo, hay momentos en que el cine aún puede sorprendernos. "Los pecadores" es un ejemplo de ello. Aunque no es perfecto, tiene algo que movernos. Pero ¿es esto lo mejor que puede ofrecer el cine actual? No estoy seguro, y me pregunto qué pasaría si nos atreviéramos a hacer algo nuevo, algo verdaderamente innovador.
En un mundo donde el cine parece haber perdido su sentido, solo podemos esperar y ver qué pasará. ¿Tendremos que contentarnos con películas vacías e insatisfactorias? Solo el tiempo lo dirá.