La crisis de Rodalies sigue sin resolver. El Gobierno de Cataluña ha acusado a Renfe y Adif de no asumir responsabilidades por la catástrofe que enfrenta el sistema ferroviario catalán. El fin de semana anterior, el servicio se suspendió y se produjeron cancelaciones y retrasos innumerables, lo que ha dejado al traste a los usuarios.
Según la Generalitat, el centro de control centralizado es el epicentro del problema, ya que el tráfico de Rodalies y Media Distancia desde Barcelona se gestiona de manera deficiente. Los fallos técnicos han obligado a detener trenes y suspender líneas por motivos de seguridad, lo que ha generado una situación inestable.
Aunque algunos tramos funcionan y otros están cubiertos por autobuses, la incertidumbre entre los usuarios sigue siendo alta. El Gobierno de Cataluña ha endurecido su tono para exigir responsabilidades de forma inmediata a las empresas, lo que puede ser visto como un llamado a la rendición.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, es el objetivo directo de las críticas del Govern. Junqueras y Puigdemont, líderes de la oposición, también han dirigido sus acusaciones hacia él, lo que sugiere que la crisis de Rodalies se está volviendo cada vez más política.
La situación en Rodalies sigue siendo un caldo hiriente para los usuarios, mientras el Gobierno de Cataluña y las empresas involucradas intentan encontrar una solución a este problema persistente.
Según la Generalitat, el centro de control centralizado es el epicentro del problema, ya que el tráfico de Rodalies y Media Distancia desde Barcelona se gestiona de manera deficiente. Los fallos técnicos han obligado a detener trenes y suspender líneas por motivos de seguridad, lo que ha generado una situación inestable.
Aunque algunos tramos funcionan y otros están cubiertos por autobuses, la incertidumbre entre los usuarios sigue siendo alta. El Gobierno de Cataluña ha endurecido su tono para exigir responsabilidades de forma inmediata a las empresas, lo que puede ser visto como un llamado a la rendición.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, es el objetivo directo de las críticas del Govern. Junqueras y Puigdemont, líderes de la oposición, también han dirigido sus acusaciones hacia él, lo que sugiere que la crisis de Rodalies se está volviendo cada vez más política.
La situación en Rodalies sigue siendo un caldo hiriente para los usuarios, mientras el Gobierno de Cataluña y las empresas involucradas intentan encontrar una solución a este problema persistente.