"El trabajo autónomo, un refugio para los senores desempleados"
En España, más de 750.000 personas mayores de 50 años están desempleadas, y la mayoría de ellos recurren al trabajo autónomo para mantenerse en activo cotizando para su futura pensión. Este colectivo representa el 30% del total de desempleados, evidenciando las barreras que enfrentan para mantenerse activos en el mercado laboral convencional.
El autoempleo se ha convertido en "el refugio de muchos profesionales senior que pierden su empleo por cuenta ajena y no vuelven a encontrar una oportunidad", según Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre. La realidad es que la estabilidad que muchos jóvenes imaginan con el paso de los años es un espejismo, y la mayoría de los senores se ven obligados a buscar alternativas para mantenerse en activo.
El problema no solo radica en la falta de oportunidades laborales, sino también en la "edadismo" presente en la mayoría de procesos de decisión y en las políticas de recursos humanos de las empresas. Las empresas tienden a priorizar el impacto inmediato en la cuenta de resultados y se centran únicamente en el coste del trabajador senior, sin valorar su aportación en términos de conocimiento acumulado, experiencia, oficio y capacidad para aportar estabilidad y criterio a las organizaciones.
En este contexto, el trabajo autónomo emerge como una vía viable para mantenerse en activo y así proteger el derecho a una pensión contributiva al jubilarse. Según Fernández Palacios, "el autoempleo es una forma de proteger la pensión de jubilación". Sin embargo, no quiere decir que esté exento de complejidades y aristas, porque no todos los trabajadores seniors parten desde la misma posición.
La clave del éxito del autoempleo es "promocionar las relaciones que has ido cultivando a lo largo de muchos años", subrayó Fernández. El capital relacional se convierte en un activo clave, y los resultados y la viabilidad de esta transición varían considerablemente según el perfil.
Mientras algunos senores cuentan con una red consolidada de contactos, experiencia acumulada y cierta estabilidad económica, otros carecen de esos recursos y se ven expuestos a mayores riesgos. La elección del trabajo autónomo no es algo transitorio, ya que casi el 61% de los séniores afirma que quiere seguir ejerciendo como freelance incluso tras la jubilación.
Para mejorar la transición y sostenibilidad del trabajo autónomo entre profesionales seniors, Fernández propone un abanico de medidas que impulsen y ayuden al perfil senior. Los incentivos fiscales y las cotizaciones a la Seguridad Social son los ejes angulares de su propuesta. También propone formas de vinculación parcial para los trabajadores que siguen siendo valiosos para la empresa, pero cuyo coste completo resulta elevado.
En resumen, el trabajo autónomo se ha convertido en un refugio para los senores desempleados, pero no es una solución fácil. Requiere una mayor conciencia y apoyo desde las empresas, así como una política pública que impulse la transición y sostenibilidad del trabajo autónomo entre profesionales seniors.
En España, más de 750.000 personas mayores de 50 años están desempleadas, y la mayoría de ellos recurren al trabajo autónomo para mantenerse en activo cotizando para su futura pensión. Este colectivo representa el 30% del total de desempleados, evidenciando las barreras que enfrentan para mantenerse activos en el mercado laboral convencional.
El autoempleo se ha convertido en "el refugio de muchos profesionales senior que pierden su empleo por cuenta ajena y no vuelven a encontrar una oportunidad", según Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre. La realidad es que la estabilidad que muchos jóvenes imaginan con el paso de los años es un espejismo, y la mayoría de los senores se ven obligados a buscar alternativas para mantenerse en activo.
El problema no solo radica en la falta de oportunidades laborales, sino también en la "edadismo" presente en la mayoría de procesos de decisión y en las políticas de recursos humanos de las empresas. Las empresas tienden a priorizar el impacto inmediato en la cuenta de resultados y se centran únicamente en el coste del trabajador senior, sin valorar su aportación en términos de conocimiento acumulado, experiencia, oficio y capacidad para aportar estabilidad y criterio a las organizaciones.
En este contexto, el trabajo autónomo emerge como una vía viable para mantenerse en activo y así proteger el derecho a una pensión contributiva al jubilarse. Según Fernández Palacios, "el autoempleo es una forma de proteger la pensión de jubilación". Sin embargo, no quiere decir que esté exento de complejidades y aristas, porque no todos los trabajadores seniors parten desde la misma posición.
La clave del éxito del autoempleo es "promocionar las relaciones que has ido cultivando a lo largo de muchos años", subrayó Fernández. El capital relacional se convierte en un activo clave, y los resultados y la viabilidad de esta transición varían considerablemente según el perfil.
Mientras algunos senores cuentan con una red consolidada de contactos, experiencia acumulada y cierta estabilidad económica, otros carecen de esos recursos y se ven expuestos a mayores riesgos. La elección del trabajo autónomo no es algo transitorio, ya que casi el 61% de los séniores afirma que quiere seguir ejerciendo como freelance incluso tras la jubilación.
Para mejorar la transición y sostenibilidad del trabajo autónomo entre profesionales seniors, Fernández propone un abanico de medidas que impulsen y ayuden al perfil senior. Los incentivos fiscales y las cotizaciones a la Seguridad Social son los ejes angulares de su propuesta. También propone formas de vinculación parcial para los trabajadores que siguen siendo valiosos para la empresa, pero cuyo coste completo resulta elevado.
En resumen, el trabajo autónomo se ha convertido en un refugio para los senores desempleados, pero no es una solución fácil. Requiere una mayor conciencia y apoyo desde las empresas, así como una política pública que impulse la transición y sostenibilidad del trabajo autónomo entre profesionales seniors.