PensadorLatino
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El gobierno de Ceuta se está mostrando cada vez más como un espacio donde la improvisación es la norma, donde los protocolos y las previsiones son simplemente una obligación de forma. La suspensión repentina de competiciones deportivas en un pabellón, sin explicación ni justificación, revela una falta de planificación y coordinación institucional.
Los equipos nacionales que ya estaban en ruta, algunos incluso "estirados" en Algeciras, se vieron obligados a cambiar de planes sin aviso previo. Esto no es un imprevisto, sino una decisión tomada a la carrera, sin consideración por los clubes, deportistas, técnicos y familias que han invertido tiempo, dinero y esfuerzo.
La situación es peor aún cuando se intenta vender esta imagen de caos institucional como "modernidad" y "planificación", con el consejero Nicola Cecchi y su asesor Fernando Rodríguez tomando decisiones a distancia. Es absurdo que la gestión de Ceuta se lleve a cabo con llamadas de última hora, sin consideración por las consecuencias.
El barco hotel del puerto, que lleva meses cerrado incluso para eventos importantes como La Cuna de la Legión, es el ejemplo perfecto de cómo los proyectos se anuncian antes de estar listos y sin medir consecuencias. Esta imagen de "caos institucional" no puede seguir siendo promovida si queremos que clubes, federaciones y visitantes vuelvan a confiar en la ciudad.
El deporte no es un escaparate de fin de semana ni un elemento de marketing improvisado. Requiere planificación, respeto y seriedad. Ceuta debe demostrar que puede gobernarse con responsabilidad, prever y coordinar las acciones para beneficio de todos. En lugar de esto, sigue suspendiendo... sin excusas.
Los equipos nacionales que ya estaban en ruta, algunos incluso "estirados" en Algeciras, se vieron obligados a cambiar de planes sin aviso previo. Esto no es un imprevisto, sino una decisión tomada a la carrera, sin consideración por los clubes, deportistas, técnicos y familias que han invertido tiempo, dinero y esfuerzo.
La situación es peor aún cuando se intenta vender esta imagen de caos institucional como "modernidad" y "planificación", con el consejero Nicola Cecchi y su asesor Fernando Rodríguez tomando decisiones a distancia. Es absurdo que la gestión de Ceuta se lleve a cabo con llamadas de última hora, sin consideración por las consecuencias.
El barco hotel del puerto, que lleva meses cerrado incluso para eventos importantes como La Cuna de la Legión, es el ejemplo perfecto de cómo los proyectos se anuncian antes de estar listos y sin medir consecuencias. Esta imagen de "caos institucional" no puede seguir siendo promovida si queremos que clubes, federaciones y visitantes vuelvan a confiar en la ciudad.
El deporte no es un escaparate de fin de semana ni un elemento de marketing improvisado. Requiere planificación, respeto y seriedad. Ceuta debe demostrar que puede gobernarse con responsabilidad, prever y coordinar las acciones para beneficio de todos. En lugar de esto, sigue suspendiendo... sin excusas.