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El abuso sexual infantil sigue siendo una realidad cruda y olvidada para muchas familias, donde la violencia se ejerce sobre un menor de edad. Según el último informe de Save the Children, casi todas las víctimas de delitos sexuales online son menores de edad.
Los datos recogidos por la organización, revelan que en 2024 fueron 1.078 denuncias registradas, lo que representa un aumento del 13% con respecto a los dos años anteriores y una tasa de casi tres abusos al día. En el caso de las víctimas de este tipo de delitos, se calcula que son menores de edad en un 84,2%.
Estas estadísticas, revelan la realidad cruel de la situación de los menores en la era digital, donde los profesionales y la sociedad en general deben estar más atentos a las necesidades de protección y apoyo.
Una de las formas en que se ejerce esta violencia es a través del grooming. Este tipo de abuso implica contactar con un menor de edad a través de internet, utilizando perfiles falsos o canales de streaming, para ganarse la confianza y luego manipularlo al aislarlo.
En el caso de Sara, una niña que en la edición anterior del informe de Save the Children fue agredida sexualmente por su profesor de música, se destaca la forma en que los abusadores pueden utilizar estas estrategias para ejercer violencia sobre sus víctimas. En este caso, el profesor utilizó perfiles falsos y canales de streaming para contactar con Sara y manipularla.
El informe de Save the Children también destaca la importancia de que se impliquen juzgados especializados en violencia contra la infancia, donde las niñas y chicas puedan recibir una atención adecuada. También pide formación especializada y transversal para todos los operadores jurídicos, incluida la Fiscalía.
Además, destaca que la violencia sexual contra las niñas y chicas debe ser juzgada en estos juzgados, donde se puedan abordar sus necesidades específicas.
Según el informe de Save the Children, los menores de edad se relacionan con Internet desde edades tempranas y más del 50% lo usan de manera habitual desde los 11 años. Por eso, pone el foco en la necesidad de extender una educación basada en “el uso seguro y responsable” de las redes sociales sumada a la formación “afectivo sexual integral”.
Los datos recogidos por la organización, revelan que en 2024 fueron 1.078 denuncias registradas, lo que representa un aumento del 13% con respecto a los dos años anteriores y una tasa de casi tres abusos al día. En el caso de las víctimas de este tipo de delitos, se calcula que son menores de edad en un 84,2%.
Estas estadísticas, revelan la realidad cruel de la situación de los menores en la era digital, donde los profesionales y la sociedad en general deben estar más atentos a las necesidades de protección y apoyo.
Una de las formas en que se ejerce esta violencia es a través del grooming. Este tipo de abuso implica contactar con un menor de edad a través de internet, utilizando perfiles falsos o canales de streaming, para ganarse la confianza y luego manipularlo al aislarlo.
En el caso de Sara, una niña que en la edición anterior del informe de Save the Children fue agredida sexualmente por su profesor de música, se destaca la forma en que los abusadores pueden utilizar estas estrategias para ejercer violencia sobre sus víctimas. En este caso, el profesor utilizó perfiles falsos y canales de streaming para contactar con Sara y manipularla.
El informe de Save the Children también destaca la importancia de que se impliquen juzgados especializados en violencia contra la infancia, donde las niñas y chicas puedan recibir una atención adecuada. También pide formación especializada y transversal para todos los operadores jurídicos, incluida la Fiscalía.
Además, destaca que la violencia sexual contra las niñas y chicas debe ser juzgada en estos juzgados, donde se puedan abordar sus necesidades específicas.
Según el informe de Save the Children, los menores de edad se relacionan con Internet desde edades tempranas y más del 50% lo usan de manera habitual desde los 11 años. Por eso, pone el foco en la necesidad de extender una educación basada en “el uso seguro y responsable” de las redes sociales sumada a la formación “afectivo sexual integral”.