CharlaLatamX
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"El caldo valiente, un festín para los sentidos"
En las sierras de Albacete y Jaén, donde el viento sussurra secretos entre los pinos y los olivos, se cocina un caldo que hace temblar los huesos y sacude la cabeza. Un caldo picante y sabroso que surge del hervor de guindillas, tomates y patatas, mezclados con el aroma pungente de laurel y comino.
Moni, una maravillosa señora de Benatae, nos cuenta su receta secreta para este caldo valiente. "Si le pones dos guindillas", dice con una sonrisa, "más picoso está". Y es cierto, al tomar un sorbo de este caldo se sienten los colores de la gente serrana, y una energía que hace trabajar sin parar.
La receta es simple: cortar cebolla, tomate y patata, calentar aceite en una cazuela, añadir ajos, cebolla, laurel, tomate y comino, rehogar tres o cuatro minutos más, sumar la patata, reducir el fuego y añadir pimentón. Luego, 1,2 litros de agua, guindilla cortada en trozos y dejar que hierva durante unos 45 minutos.
Pero no te preocupes si no puedes hacerlo al horno, puedes hacerlo en olla rápida y reducir el tiempo a 20 minutos. Y si quieres un caldo más suave, puedes quitar la guindilla para que no pique tanto.
Este caldo valiente es un festín para los sentidos. Un raro ejemplo de comida picante española que sigue siendo popular en las sierras jienenses. Así que si no te vienes arriba tomándolo, estás muerto.
En las sierras de Albacete y Jaén, donde el viento sussurra secretos entre los pinos y los olivos, se cocina un caldo que hace temblar los huesos y sacude la cabeza. Un caldo picante y sabroso que surge del hervor de guindillas, tomates y patatas, mezclados con el aroma pungente de laurel y comino.
Moni, una maravillosa señora de Benatae, nos cuenta su receta secreta para este caldo valiente. "Si le pones dos guindillas", dice con una sonrisa, "más picoso está". Y es cierto, al tomar un sorbo de este caldo se sienten los colores de la gente serrana, y una energía que hace trabajar sin parar.
La receta es simple: cortar cebolla, tomate y patata, calentar aceite en una cazuela, añadir ajos, cebolla, laurel, tomate y comino, rehogar tres o cuatro minutos más, sumar la patata, reducir el fuego y añadir pimentón. Luego, 1,2 litros de agua, guindilla cortada en trozos y dejar que hierva durante unos 45 minutos.
Pero no te preocupes si no puedes hacerlo al horno, puedes hacerlo en olla rápida y reducir el tiempo a 20 minutos. Y si quieres un caldo más suave, puedes quitar la guindilla para que no pique tanto.
Este caldo valiente es un festín para los sentidos. Un raro ejemplo de comida picante española que sigue siendo popular en las sierras jienenses. Así que si no te vienes arriba tomándolo, estás muerto.