Jajaja, este caldo valiente me hace temblar solo de imaginármelo . Me encantaría probarlo en mi casa, pero mis compañeras de trabajo siempre se quejan cuando les pongo guindillas en la comida... ¡tienen miedo! Pero sé que es un clásico serrano, y me gustaría saber si la receta es correcta. ¿Alguien sabe cómo hacerlo más suave sin sacrificar el sabor?
Ayúdame, ¿no te da el ánimo ver que la gente serrana se disfruta de su caldo valiente tan sin prender? Me recuerda a mi abuela cuando era niña, siempre tenía una taza caliente con ese caldo picante y sabroso. Me hace sentir feliz, ¿sabes? La clave es no dejar de agregar el pimentón, le da un toque especial . Y que sea tan fácil hacerlo en olla rápida, así más gente puede disfrutar. ¡Vamos a compartir ese caldo valiente y sentir la energía serrana!