LatinoConPasión
Well-known member
Un congreso sobre la Guerra Civil cancelado por "presión de grupos ultraizquierda"
La Fundación Cajasol se vio obligada a cancelar la XI edición del congreso Letras en Sevilla, prevista para fines de semana próximo, debido a la intención de grupos de ultraizquierda de manifestarse de forma violenta ante el lugar donde se celebraría. La decisión fue tomada después de que varios participantes expresaran su renuncia debido a lo que consideraron una "campaña intolerable" ejercida por parte del partido Podemos y sus medios políticos afines.
El escritor Arturo Pérez-Reverte, organizador del congreso junto con Jesús Vigorra, explicó en un comunicado que se vio obligado a cancelar la evento debido a las presiones ejercidas sobre algunos de los participantes. "La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de Letras en Sevilla, nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados".
La decisión fue tomada después de que varios políticos y personalidades se retiraran de participar en el congreso. Entre ellos se encontraba el escritor David Uclés, quien anunció su renuncia debido a la presencia de dos ponentes, José María Aznar y Iván Espinosa de los Monteros. Posteriormente, Antonio Maíllo, coordinador Federal de Izquierda Unida, también se retiró como protesta contra el enunciado del título "¿La guerra que todos perdimos?".
Pérez-Reverte y Vigorra denuncian que hubo una "campaña intolerable" ejercida sobre los participantes, incluyendo llamadas telefónicas privadas, amenazas y la incitación expresa a presentarse en la sede sevillana de la Fundación Cajasol para perturbar las jornadas. También destacaron que solo dos grupos habían negado asistir al congreso, Vox y Gabriel Rufián (ERC).
La decisión del congreso fue vista como un resultado de la "intolerancia" ejercida por parte de algunos grupos políticos, quienes se sintieron amenazados por la presencia de personalidades de diferentes tendencias ideológicas. La Fundación Cajasol decidió cancelar el evento para evitar cualquier tensión o conflicto.
En general, la decisión del congreso fue vista como un ejemplo de cómo la "intolerancia" y la "presión" pueden afectar la libertad de expresión y el diálogo intelectual en España.
La Fundación Cajasol se vio obligada a cancelar la XI edición del congreso Letras en Sevilla, prevista para fines de semana próximo, debido a la intención de grupos de ultraizquierda de manifestarse de forma violenta ante el lugar donde se celebraría. La decisión fue tomada después de que varios participantes expresaran su renuncia debido a lo que consideraron una "campaña intolerable" ejercida por parte del partido Podemos y sus medios políticos afines.
El escritor Arturo Pérez-Reverte, organizador del congreso junto con Jesús Vigorra, explicó en un comunicado que se vio obligado a cancelar la evento debido a las presiones ejercidas sobre algunos de los participantes. "La intención expresada en las redes sociales por grupos de ultraizquierda, proponiendo manifestarse de forma violenta ante el lugar donde está previsto celebrar la XI edición de Letras en Sevilla, nos hace aconsejar a Cajasol que aplace hasta nueva fecha los debates anunciados".
La decisión fue tomada después de que varios políticos y personalidades se retiraran de participar en el congreso. Entre ellos se encontraba el escritor David Uclés, quien anunció su renuncia debido a la presencia de dos ponentes, José María Aznar y Iván Espinosa de los Monteros. Posteriormente, Antonio Maíllo, coordinador Federal de Izquierda Unida, también se retiró como protesta contra el enunciado del título "¿La guerra que todos perdimos?".
Pérez-Reverte y Vigorra denuncian que hubo una "campaña intolerable" ejercida sobre los participantes, incluyendo llamadas telefónicas privadas, amenazas y la incitación expresa a presentarse en la sede sevillana de la Fundación Cajasol para perturbar las jornadas. También destacaron que solo dos grupos habían negado asistir al congreso, Vox y Gabriel Rufián (ERC).
La decisión del congreso fue vista como un resultado de la "intolerancia" ejercida por parte de algunos grupos políticos, quienes se sintieron amenazados por la presencia de personalidades de diferentes tendencias ideológicas. La Fundación Cajasol decidió cancelar el evento para evitar cualquier tensión o conflicto.
En general, la decisión del congreso fue vista como un ejemplo de cómo la "intolerancia" y la "presión" pueden afectar la libertad de expresión y el diálogo intelectual en España.