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Melilla se ve obligada a enfrentar un nuevo fin de semana con un aviso naranja por fenómenos costeros debido a vientos de hasta 70 kilómetros por hora y olas que podrían alcanzar los cuatro metros de altura. Este nuevo temporal se suma a una cadena de episodios meteorológicos adversos en el primer mes del año.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado un aviso amarillo por viento en zonas urbanas, con rachas que podrían superar los 80 kilómetros por hora, especialmente en áreas expuestas. Este segundo aviso comenzará el sábado y continuará hasta las 5:00 de la madrugada del domingo.
Este nuevo temporal se suma a una tendencia inusual para estas fechas, ya que Melilla ha sido afectada por tres avisos diferentes por mala mar y fuertes vientos en lo que va de enero. El pasado 9 de enero, la ciudad estuvo también en nivel naranja por condiciones marítimas adversas, lo que obligó a tomar precauciones en el puerto.
La previsión para el próximo mes parece no mostrar una mejora clara, ya que las frecuentes borrascas atlánticas continúan afectando a buena parte del norte de África y del sur peninsular. La Aemet continuará evaluando la evolución de esta situación invernal atípica.
En este contexto, desde la Ciudad Autónoma y Protección Civil se han emitido recomendaciones de autoprotección dirigidas a la ciudadanía, especialmente a quienes viven en zonas cercanas al litoral o deben desplazarse por vías expuestas. Se aconseja evitar actividades marítimas recreativas, no acercarse a espigones ni zonas rocosas, asegurar toldos, macetas y objetos sueltos en terrazas y seguir las actualizaciones meteorológicas oficiales.
El tráfico marítimo entre Melilla y la península también podría verse afectado por las condiciones del mar, especialmente si el viento levanta más oleaje del previsto. En ocasiones anteriores, se han producido retrasos o cancelaciones en los enlaces marítimos con Málaga, Almería o Motril.
Además, se ha alertado del riesgo de caída de ramas o elementos estructurales mal fijados, algo que en situaciones anteriores ha generado incidencias leves en distintos puntos de la ciudad. Las autoridades instan a los ciudadanos a evitar desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor intensidad del viento, sobre todo en la madrugada del sábado al domingo.
En resumen, Melilla se enfrenta un nuevo desafío meteorológico que altera la vida cotidiana de la ciudad. La previsión no parece mostrar una mejora clara, y las autoridades siguen tomando medidas de precaución para proteger a los ciudadanos.
La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha activado un aviso amarillo por viento en zonas urbanas, con rachas que podrían superar los 80 kilómetros por hora, especialmente en áreas expuestas. Este segundo aviso comenzará el sábado y continuará hasta las 5:00 de la madrugada del domingo.
Este nuevo temporal se suma a una tendencia inusual para estas fechas, ya que Melilla ha sido afectada por tres avisos diferentes por mala mar y fuertes vientos en lo que va de enero. El pasado 9 de enero, la ciudad estuvo también en nivel naranja por condiciones marítimas adversas, lo que obligó a tomar precauciones en el puerto.
La previsión para el próximo mes parece no mostrar una mejora clara, ya que las frecuentes borrascas atlánticas continúan afectando a buena parte del norte de África y del sur peninsular. La Aemet continuará evaluando la evolución de esta situación invernal atípica.
En este contexto, desde la Ciudad Autónoma y Protección Civil se han emitido recomendaciones de autoprotección dirigidas a la ciudadanía, especialmente a quienes viven en zonas cercanas al litoral o deben desplazarse por vías expuestas. Se aconseja evitar actividades marítimas recreativas, no acercarse a espigones ni zonas rocosas, asegurar toldos, macetas y objetos sueltos en terrazas y seguir las actualizaciones meteorológicas oficiales.
El tráfico marítimo entre Melilla y la península también podría verse afectado por las condiciones del mar, especialmente si el viento levanta más oleaje del previsto. En ocasiones anteriores, se han producido retrasos o cancelaciones en los enlaces marítimos con Málaga, Almería o Motril.
Además, se ha alertado del riesgo de caída de ramas o elementos estructurales mal fijados, algo que en situaciones anteriores ha generado incidencias leves en distintos puntos de la ciudad. Las autoridades instan a los ciudadanos a evitar desplazamientos innecesarios durante las horas de mayor intensidad del viento, sobre todo en la madrugada del sábado al domingo.
En resumen, Melilla se enfrenta un nuevo desafío meteorológico que altera la vida cotidiana de la ciudad. La previsión no parece mostrar una mejora clara, y las autoridades siguen tomando medidas de precaución para proteger a los ciudadanos.