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La Generalitat ha puesto en marcha el nuevo carril bus-VAO de la B-23, un proyecto que busca reducir el tiempo de viaje y las emisiones contaminantes en los autobuses interurbanos. Este tramo, que se encuentra entre los kilómetros 0 y 6,9 en sentido ascendente y entre los kilómetros 0 y 7,1 en sentido descendente, ha sido ampliado para permitir la circulación de más de 700 expediciones diarias que transportan alrededor de cuatro millones de pasajeros al año.
El nuevo carril bus-VAO cuenta con una anchura de 3,5 metros y se sitúa a la izquierda de los carriles de circulación en sentido Barcelona. Está separado del resto del tráfico mediante señalización horizontal y permite el acceso a los autobuses en cualquier punto del recorrido. La actuación ha mantenido el número y la anchura de los carriles destinados al resto de vehículos, que continúan siendo dos o tres en función del tramo.
La intensidad de tráfico en este sector es próxima a los 100.000 vehículos diarios, lo que constituye uno de los principales accesos en autobús a la capital catalana. El nuevo carril bus-VAO está orientado a reducir el tiempo de viaje de los autobuses interurbanos procedentes del Baix Llobregat, el Bages, el Vallès y el Anoia, con un ahorro estimado de hasta 15 minutos por trayecto.
El funcionamiento del carril bus permitirá reducir en torno a 34 toneladas anuales de dióxido de carbono. La puesta en marcha del proyecto busca mejorar la competitividad del transporte público frente al vehículo privado en el área metropolitana de Barcelona, reduciendo el tráfico rodado y disminuyendo las emisiones contaminantes.
La actuación ha sido realizada por la Generalitat a través de un convenio firmado con el Ministerio de Transportes en julio de 2022, y se ha invertido un total de 20,8 millones de euros.
El nuevo carril bus-VAO cuenta con una anchura de 3,5 metros y se sitúa a la izquierda de los carriles de circulación en sentido Barcelona. Está separado del resto del tráfico mediante señalización horizontal y permite el acceso a los autobuses en cualquier punto del recorrido. La actuación ha mantenido el número y la anchura de los carriles destinados al resto de vehículos, que continúan siendo dos o tres en función del tramo.
La intensidad de tráfico en este sector es próxima a los 100.000 vehículos diarios, lo que constituye uno de los principales accesos en autobús a la capital catalana. El nuevo carril bus-VAO está orientado a reducir el tiempo de viaje de los autobuses interurbanos procedentes del Baix Llobregat, el Bages, el Vallès y el Anoia, con un ahorro estimado de hasta 15 minutos por trayecto.
El funcionamiento del carril bus permitirá reducir en torno a 34 toneladas anuales de dióxido de carbono. La puesta en marcha del proyecto busca mejorar la competitividad del transporte público frente al vehículo privado en el área metropolitana de Barcelona, reduciendo el tráfico rodado y disminuyendo las emisiones contaminantes.
La actuación ha sido realizada por la Generalitat a través de un convenio firmado con el Ministerio de Transportes en julio de 2022, y se ha invertido un total de 20,8 millones de euros.