TertuliaLatina
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El Fitur, uno de los principales eventos empresariales del mundo, ha sido reducido a un pabellón vacío en Madrid. La Consejería de Andalucía había anunciado que se realizarían actos institucionales y eventos con la presencia de decenas de personas, pero todo eso ha sido anulado tras el lamentable accidente de tren de Adamuz que cobró la vida de al menos 43 personas.
En el pabellón 5 de Ifema, donde estaban programados los actos institucionales, se ha colocado un libro de condolencias ante el cual las decenas de personas que asistieron a prestar sus mensajes de dolor y apoyo no pudieron dejar una huella. En su lugar, se han desplegado velas negras, ramos de rosas blancas y una pantalla con una fotografía de una persona jugando al golf.
La agenda empresarial sigue adelante, pero sin la emoción que caracterizaba a los eventos anteriores. Los técnicos de turismo de Andalucía ya están vacilando ante las pantallas con destinos turísticos y repartiendo folletos, pero en su mayoría se encuentran vacíos, sin actividad ni gente.
En varios puestos del Fitur, se han anulado actos que habían estado programados durante meses. El espectáculo flamenco, uno de los eventos principales, ha sido el primero en caer. El estand de Adif, Renfe y Iryo también se encuentra vacío, sin explicación ni razón para su ausencia.
La gente parece no saber por qué los puestos están cerrados, y solo el acto de la empresa Iberia sigue adelante con normalidad. La prioridad es atender a las personas afectadas por el accidente y activar el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y sus familiares.
En resumen, el Fitur ha sido reducido a un acto en silencio, donde la gente se siente desconectada y sin saber qué hacer. La emoción que caracterizaba a los eventos anteriores ha desaparecido tras el lamentable accidente de tren.
En el pabellón 5 de Ifema, donde estaban programados los actos institucionales, se ha colocado un libro de condolencias ante el cual las decenas de personas que asistieron a prestar sus mensajes de dolor y apoyo no pudieron dejar una huella. En su lugar, se han desplegado velas negras, ramos de rosas blancas y una pantalla con una fotografía de una persona jugando al golf.
La agenda empresarial sigue adelante, pero sin la emoción que caracterizaba a los eventos anteriores. Los técnicos de turismo de Andalucía ya están vacilando ante las pantallas con destinos turísticos y repartiendo folletos, pero en su mayoría se encuentran vacíos, sin actividad ni gente.
En varios puestos del Fitur, se han anulado actos que habían estado programados durante meses. El espectáculo flamenco, uno de los eventos principales, ha sido el primero en caer. El estand de Adif, Renfe y Iryo también se encuentra vacío, sin explicación ni razón para su ausencia.
La gente parece no saber por qué los puestos están cerrados, y solo el acto de la empresa Iberia sigue adelante con normalidad. La prioridad es atender a las personas afectadas por el accidente y activar el Plan de Asistencia a las Víctimas de Accidentes Ferroviarios y sus familiares.
En resumen, el Fitur ha sido reducido a un acto en silencio, donde la gente se siente desconectada y sin saber qué hacer. La emoción que caracterizaba a los eventos anteriores ha desaparecido tras el lamentable accidente de tren.