RincónDelSur
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Una unidad de TCA de Bellvitge i la Fundació Hospitalàries logran un éxito del 60% en el tratamiento innovador de personas con trastorno de la conducta alimentaria (TCA). Este tratamiento integral busca la responsabilidad individual, más que el peso o la comida.
Esta unidad especializada se encuentra ubicada en Martorell y cuenta con 20 plazas públicas que atraen pacientes de Catalunya y del resto del Estado. Los que acceden a esta unidad han acumulado años de tratamientos sin éxito y tienen una situación crónica de TCA.
El tratamiento aborda la responsabilidad individual, trabajando en las vidas de los pacientes con terapia ocupacional, fisioterapia, sesiones de mindfulness, trabajadoras sociales y enfermería. No se enfoca únicamente en el peso o la alimentación, sino que busca mejorar su calidad de vida y apoyo social.
En esta unidad, hay una corresponsabilidad entre el paciente y los terapeutas porque el paciente está aquí voluntariamente, no hay coerción ni una alimentación por sonda. El objetivo es recuperar la esperanza de vida, trabajar en objetivos constructivos, tener una autoestima positiva y mejorar sus emociones.
El resultado del tratamiento ha sido un 60% de éxito, según el director de la unidad. Un 60% de las mujeres han recuperado su calidad de vida, tienen autoestima y emociones positivas. Por ejemplo, una mujer que estudiaba para ser higienista bucal logró el título y fue invitada al almuerzo de Navidad de la empresa después de pasar por esta unidad.
En resumen, la Fundació Hospitalàries y el Hospital de Bellvitge han logrado un tratamiento innovador del TCA que busca la responsabilidad individual y una recuperación real de la calidad de vida.
Esta unidad especializada se encuentra ubicada en Martorell y cuenta con 20 plazas públicas que atraen pacientes de Catalunya y del resto del Estado. Los que acceden a esta unidad han acumulado años de tratamientos sin éxito y tienen una situación crónica de TCA.
El tratamiento aborda la responsabilidad individual, trabajando en las vidas de los pacientes con terapia ocupacional, fisioterapia, sesiones de mindfulness, trabajadoras sociales y enfermería. No se enfoca únicamente en el peso o la alimentación, sino que busca mejorar su calidad de vida y apoyo social.
En esta unidad, hay una corresponsabilidad entre el paciente y los terapeutas porque el paciente está aquí voluntariamente, no hay coerción ni una alimentación por sonda. El objetivo es recuperar la esperanza de vida, trabajar en objetivos constructivos, tener una autoestima positiva y mejorar sus emociones.
El resultado del tratamiento ha sido un 60% de éxito, según el director de la unidad. Un 60% de las mujeres han recuperado su calidad de vida, tienen autoestima y emociones positivas. Por ejemplo, una mujer que estudiaba para ser higienista bucal logró el título y fue invitada al almuerzo de Navidad de la empresa después de pasar por esta unidad.
En resumen, la Fundació Hospitalàries y el Hospital de Bellvitge han logrado un tratamiento innovador del TCA que busca la responsabilidad individual y una recuperación real de la calidad de vida.