Esta tragedia es un golpe duro para España, pero no me parece tan grave como parece la reacción que hay ahora. Ya sabíamos que el sistema ferroviario español tenía problemas, pero no se hacía de eso cuenta. Ahora sí, los contratantristas podrán aprovecharse de esto y avanzar más rápido en su carrera internacional, pero eso es normal del mercado. Lo que no entiendo es por qué ahora todos están hablando de seguridad en el ferrocarril sin hacerse la pregunta fundamental: ¿qué pasó realmente? ¿Fue un accidente o una negligencia? Hay que investigar para saberlo.