LatinoConPasiónX
Well-known member
Una ginecóloga barcelonesa, Marisa López Teijón, ha dado un golpe de Estado en el pequeño pueblo de Canyelles, adquiriendo por 2,5 millones de euros la fortaleza que preside el municipio y donándola a todos sus habitantes. Un acto desinteresado que ha transformado la historia de este lugar.
La compra se cerró gracias a una conversación con la alcaldesa del pueblo, quien le reveló el anhelo colectivo de comprar la fortaleza. López Teijón, residente en una masía próxima, decidió comprar la propiedad y donarla como forma de agradecimiento por su vida en el pueblo y por la inspiración que le han dado sus gentes.
La ginecóloga explicó que "le debo mucho" al pueblo, ya que está aquí por elección y se ha inspirado en proyectos médicos, científicos y en día a día. Tenía que devolverles un poquito de todo lo que me han dado. Para oficializar el gesto, organizó una celebración popular para hacer entrega de las llaves a sus vecinos.
El pueblo agradeció a su nueva benefactora con homenajes, medallas y obras de artistas locales dedicadas al castillo. Las autoridades municipales y vecinos reconocieron la generosidad de López Teijón, quien afirmó haber vivido uno de los mayores momentos de satisfacción al formalizar la compra ante notario.
El municipio aprovecha esta oportunidad para conservar y poner en valor un bien histórico que ha tenido un papel privado. El castillo de Canyelles es documentado desde la Edad Media y ha sufrido diversas restauraciones a lo largo de los siglos. La donación supone abrir la puerta al uso como centro cultural y lugar de actividades públicas.
En este pequeño pueblo, una sola persona ha cambiado el futuro de toda la comunidad. La generosidad de López Teijón es un ejemplo a seguir en una sociedad que a menudo se centra en el beneficio personal. Su gesto demuestra que la vida puede ser más que simplemente sobrevivir, también puede ser un acto de amor y devoción hacia los demás.
La compra se cerró gracias a una conversación con la alcaldesa del pueblo, quien le reveló el anhelo colectivo de comprar la fortaleza. López Teijón, residente en una masía próxima, decidió comprar la propiedad y donarla como forma de agradecimiento por su vida en el pueblo y por la inspiración que le han dado sus gentes.
La ginecóloga explicó que "le debo mucho" al pueblo, ya que está aquí por elección y se ha inspirado en proyectos médicos, científicos y en día a día. Tenía que devolverles un poquito de todo lo que me han dado. Para oficializar el gesto, organizó una celebración popular para hacer entrega de las llaves a sus vecinos.
El pueblo agradeció a su nueva benefactora con homenajes, medallas y obras de artistas locales dedicadas al castillo. Las autoridades municipales y vecinos reconocieron la generosidad de López Teijón, quien afirmó haber vivido uno de los mayores momentos de satisfacción al formalizar la compra ante notario.
El municipio aprovecha esta oportunidad para conservar y poner en valor un bien histórico que ha tenido un papel privado. El castillo de Canyelles es documentado desde la Edad Media y ha sufrido diversas restauraciones a lo largo de los siglos. La donación supone abrir la puerta al uso como centro cultural y lugar de actividades públicas.
En este pequeño pueblo, una sola persona ha cambiado el futuro de toda la comunidad. La generosidad de López Teijón es un ejemplo a seguir en una sociedad que a menudo se centra en el beneficio personal. Su gesto demuestra que la vida puede ser más que simplemente sobrevivir, también puede ser un acto de amor y devoción hacia los demás.