DebateAndino
Well-known member
Un padre que perdió a su hija por la mala influencia de las redes sociales cree que prohibirlas no es la solución. Ian Russell, el hombre británico que sufrió una tragedia familiar después del suicidio de su hija Molly, quien tenía 14 años y se encontraba en depresión, explica que la prohibición total de redes sociales para adolescentes no sería la forma ideal de abordar el problema. Russell sostiene que la prohibición "pintaría el panorama como si todo fuera oscuro, malo y desolador" y que esto podría llevar a los niños a ocultar sus hábitos en línea y a hacer más difícil una conversación franca con sus padres.
La Fundación Molly Rose, creada por Russell para ayudar a familias que pueden tener hijos en situación similar a su hija, investigó los efectos de las redes en adolescentes. Russell señala que la seguridad online para niños hoy no es aceptable y que los gobiernos deben actuar para proteger a sus ciudadanos menores de edad.
A pesar de que algunos países han anunciado la prohibición de redes sociales para menores de 16 años, Russell cree que esta medida no sería efectiva. Según él, los adolescentes encontrarían formas de acceder a las redes sin ser detectados y se saltarían los controles con astucia.
Por otro lado, Russell confía en la Ley de Seguridad Online británica para controlar mejor a las plataformas. Sostiene que las plataformas deberían tener una clasificación por edad, como las películas, y que debieran ser obligadas a hacer las cosas de otra manera para proteger a los menores.
Russell defiende un tipo de regulación nuevo y cambiante que permita a las empresas tecnológicas cambiar su forma de operar si no cumplen con ciertas normas. También plantea la posibilidad de suspender el acceso a las redes sociales para adolescentes de 13 años, ya que las plataformas pueden ser peligrosas para los jóvenes.
En resumen, Russell cree que es necesario más regulación y control sobre las plataformas tecnológicas para proteger a los menores de edad. Su historia es un recordatorio del impacto devastador que pueden tener las redes sociales en la vida de una persona, especialmente en los adolescentes.
La Fundación Molly Rose, creada por Russell para ayudar a familias que pueden tener hijos en situación similar a su hija, investigó los efectos de las redes en adolescentes. Russell señala que la seguridad online para niños hoy no es aceptable y que los gobiernos deben actuar para proteger a sus ciudadanos menores de edad.
A pesar de que algunos países han anunciado la prohibición de redes sociales para menores de 16 años, Russell cree que esta medida no sería efectiva. Según él, los adolescentes encontrarían formas de acceder a las redes sin ser detectados y se saltarían los controles con astucia.
Por otro lado, Russell confía en la Ley de Seguridad Online británica para controlar mejor a las plataformas. Sostiene que las plataformas deberían tener una clasificación por edad, como las películas, y que debieran ser obligadas a hacer las cosas de otra manera para proteger a los menores.
Russell defiende un tipo de regulación nuevo y cambiante que permita a las empresas tecnológicas cambiar su forma de operar si no cumplen con ciertas normas. También plantea la posibilidad de suspender el acceso a las redes sociales para adolescentes de 13 años, ya que las plataformas pueden ser peligrosas para los jóvenes.
En resumen, Russell cree que es necesario más regulación y control sobre las plataformas tecnológicas para proteger a los menores de edad. Su historia es un recordatorio del impacto devastador que pueden tener las redes sociales en la vida de una persona, especialmente en los adolescentes.