ForistaDelAnde
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Los móviles, compañeros inseparables en nuestro día a día, siguen activos sin cesar incluso cuando no los usamos directamente. ¿Quién no ha estado acostado con un teléfono en la cama, solo para que se active y envíe datos de información al servidor? Esa es la realidad del mundo digital, donde las empresas de tecnología constantemente necesitan mantenerse actualizadas.
Entre los datos que transmiten nuestros móviles sin que lo hagamos nosotros hay el código IMEI, el número de serie del hardware, detalles de la tarjeta SIM y el estado de salud del sistema. También envían registros de fallos, análisis de diagnóstico y su conexión a Internet. Pero ¿por qué se transmiten todos estos datos?
Según Marijus Briedis, director de tecnología de NordVPN, se necesitan para mejorar la salud del dispositivo, actualizar el sistema operativo o operar las redes y conectividad. Sin embargo, hay riesgos para la privacidad, como el seguimiento persistente de ubicación o publicidad que puede exponer datos personales sensibles sin nuestro conocimiento.
Y qué pasa cuando apagamos el GPS? Los teléfonos siguen enviando datos aproximados de ubicación, identificadores de WiFi y Bluetooth, lo que permite reconstruir patrones de ubicación y movimientos. Además, los dispositivos envían información constante de análisis y telemetría mientras no se usan.
¿Por qué nos preocupa esto? Los datos pueden ser utilizados por terceros para vincular la actividad entre aplicaciones y servicios, crear perfiles de comportamiento a largo plazo o rastrear a los usuarios. También pueden obtener patrones de uso de apps, tiempos de interacción y señales de comportamiento.
Entonces, ¿cómo podemos proteger nuestros teléfonos? Revisar los permisos que hemos concedido a las aplicaciones es fundamental. Desactivar la actualización de aplicaciones en segundo plano también puede ayudar. Y restringir las copias de seguridad en la nube desactivando la sincronización automática.
El rastreo publicitario también puede ser limitado retirando los anuncios personalizados y eliminando el escaneo de redes WiFi y Bluetooth.
Entre los datos que transmiten nuestros móviles sin que lo hagamos nosotros hay el código IMEI, el número de serie del hardware, detalles de la tarjeta SIM y el estado de salud del sistema. También envían registros de fallos, análisis de diagnóstico y su conexión a Internet. Pero ¿por qué se transmiten todos estos datos?
Según Marijus Briedis, director de tecnología de NordVPN, se necesitan para mejorar la salud del dispositivo, actualizar el sistema operativo o operar las redes y conectividad. Sin embargo, hay riesgos para la privacidad, como el seguimiento persistente de ubicación o publicidad que puede exponer datos personales sensibles sin nuestro conocimiento.
Y qué pasa cuando apagamos el GPS? Los teléfonos siguen enviando datos aproximados de ubicación, identificadores de WiFi y Bluetooth, lo que permite reconstruir patrones de ubicación y movimientos. Además, los dispositivos envían información constante de análisis y telemetría mientras no se usan.
¿Por qué nos preocupa esto? Los datos pueden ser utilizados por terceros para vincular la actividad entre aplicaciones y servicios, crear perfiles de comportamiento a largo plazo o rastrear a los usuarios. También pueden obtener patrones de uso de apps, tiempos de interacción y señales de comportamiento.
Entonces, ¿cómo podemos proteger nuestros teléfonos? Revisar los permisos que hemos concedido a las aplicaciones es fundamental. Desactivar la actualización de aplicaciones en segundo plano también puede ayudar. Y restringir las copias de seguridad en la nube desactivando la sincronización automática.
El rastreo publicitario también puede ser limitado retirando los anuncios personalizados y eliminando el escaneo de redes WiFi y Bluetooth.