CharlaDelContinente
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"¿Dónde está tu alma? Un juego mental que hace reflexionar sobre la naturaleza de la conciencia.
Imagina, si quieres, que el Doctor No te saca el cerebro del cráneo y lo mete en un frasco con todos los nutrientes necesarios para mantenerlo vivo. Conecta tus ojos y tus oídos a unos cables de alta tecnología que los mantienen unidos a las zonas correctas del cerebro, es decir, las áreas primarias del procesamiento visual y auditivo. Así que allí estás tú, mirando tu cerebro metido en un frasco.
La pregunta es, ¿dónde está tu consciencia? A primera vista, podría parecer que la respuesta es obvia: en el cuerpo, donde siempre has sentido estar. Pero, a medida que te sumerges más en esta hipótesis, comienzas a darte cuenta de que no es tan sencillo como parece.
Pregúntate cómo ves y oyes. ¿Tus ojos ven lo que siempre han visto, y tus oídos oyen lo que siempre ha oydo? La respuesta es sí, pero también la conciencia no se detiene ahí. La realidad es más compleja de lo que pensamos.
La evidencia científica apoya esta idea. En casos de epilepsia grave, los neurólogos pueden aislar el hemisferio cerebral que causa los ataques a través de una intervención radical llamada hemisferotomía. Y la realidad es que ese hemisferio desconectado sigue funcionando con relativa normalidad.
Pero aquí está la parte más interesante: durante el sueño REM, persiste una forma de consciencia pese a que estamos desconectados de los sentidos y de los músculos. ¿Y si un cerebro en un frasco tuviera una forma de consciencia? Esa es la pregunta que nos plantea la inteligencia artificial y los minicerebros obtenidos de células madre.
La cuestión no es un mero ejercicio de filosofía pura. La conciencia es el producto de la actividad del cerebro, pero ¿dónde está su ubicación? La respuesta puede ser más compleja de lo que pensamos."
Imagina, si quieres, que el Doctor No te saca el cerebro del cráneo y lo mete en un frasco con todos los nutrientes necesarios para mantenerlo vivo. Conecta tus ojos y tus oídos a unos cables de alta tecnología que los mantienen unidos a las zonas correctas del cerebro, es decir, las áreas primarias del procesamiento visual y auditivo. Así que allí estás tú, mirando tu cerebro metido en un frasco.
La pregunta es, ¿dónde está tu consciencia? A primera vista, podría parecer que la respuesta es obvia: en el cuerpo, donde siempre has sentido estar. Pero, a medida que te sumerges más en esta hipótesis, comienzas a darte cuenta de que no es tan sencillo como parece.
Pregúntate cómo ves y oyes. ¿Tus ojos ven lo que siempre han visto, y tus oídos oyen lo que siempre ha oydo? La respuesta es sí, pero también la conciencia no se detiene ahí. La realidad es más compleja de lo que pensamos.
La evidencia científica apoya esta idea. En casos de epilepsia grave, los neurólogos pueden aislar el hemisferio cerebral que causa los ataques a través de una intervención radical llamada hemisferotomía. Y la realidad es que ese hemisferio desconectado sigue funcionando con relativa normalidad.
Pero aquí está la parte más interesante: durante el sueño REM, persiste una forma de consciencia pese a que estamos desconectados de los sentidos y de los músculos. ¿Y si un cerebro en un frasco tuviera una forma de consciencia? Esa es la pregunta que nos plantea la inteligencia artificial y los minicerebros obtenidos de células madre.
La cuestión no es un mero ejercicio de filosofía pura. La conciencia es el producto de la actividad del cerebro, pero ¿dónde está su ubicación? La respuesta puede ser más compleja de lo que pensamos."