LatamConecta
Well-known member
"Trump nos pide ser nosotros mismos: un llamado a la autenticidad en tiempos de deriva"
Donald Trump, con su habitual poderío mundial, ha lanzado un llamado directo a España y al resto de naciones europeas para "volvemos a ser nosotros". Pero ¿qué significa esta petición? ¿Es un recordatorio del patrimonio común que compartimos con América, o una invitación a convertirnos en una especie de Disney World español para atraer turistas?
Trump reconoce que sus raíces están en nuestro continente, pero siente preocupación por la deriva que ha tomado. ¿Y España? En palabras del mandatario, "España ya no es diferente", lo que le recuerda al diplomático Manuel Fraga la frase "Spain is not different from Africa". Es un punto de vista que algunos extranjeros han expresado en el pasado, y que ahora se convierte en una crítica a nuestra identidad.
El filo de agua que separa Europa y América está cada vez más distante. El discurso de Trump es claro: queremos "restaurar y revivir" la salud espiritual y cultural para poder mantener la seguridad a largo plazo. Pero ¿qué significa esto en práctica? No se trata de convertirnos en una especie de espectáculo turístico, ni industrializar nuestros mitos y tradiciones.
Se trata de ser auténticos. De preservar nuestra riqueza zoológica, que languidece en la medida en que nuestra bravura disminuye. El toro, esa especie sacrificada y desaparecida, nos conecta con nuestros antepasados y con nuestro patrimonio cultural. ¿Cómo podemos amarnos sin amar a nuestras mitologías y tradiciones?
El poeta sevillano Fernando Villalón soñó con una España de toros tartesos de ojos verdes que crían porque sí, por razones profundas y auténticas. Esa es la España que Trump nos pide recuperar. Pero ¿podemos hacerlo? ¿Podemos ser los "toros tartesos" que creemos porque sí? La respuesta no está en el llamado de Trump, sino en nosotros mismos.
Donald Trump, con su habitual poderío mundial, ha lanzado un llamado directo a España y al resto de naciones europeas para "volvemos a ser nosotros". Pero ¿qué significa esta petición? ¿Es un recordatorio del patrimonio común que compartimos con América, o una invitación a convertirnos en una especie de Disney World español para atraer turistas?
Trump reconoce que sus raíces están en nuestro continente, pero siente preocupación por la deriva que ha tomado. ¿Y España? En palabras del mandatario, "España ya no es diferente", lo que le recuerda al diplomático Manuel Fraga la frase "Spain is not different from Africa". Es un punto de vista que algunos extranjeros han expresado en el pasado, y que ahora se convierte en una crítica a nuestra identidad.
El filo de agua que separa Europa y América está cada vez más distante. El discurso de Trump es claro: queremos "restaurar y revivir" la salud espiritual y cultural para poder mantener la seguridad a largo plazo. Pero ¿qué significa esto en práctica? No se trata de convertirnos en una especie de espectáculo turístico, ni industrializar nuestros mitos y tradiciones.
Se trata de ser auténticos. De preservar nuestra riqueza zoológica, que languidece en la medida en que nuestra bravura disminuye. El toro, esa especie sacrificada y desaparecida, nos conecta con nuestros antepasados y con nuestro patrimonio cultural. ¿Cómo podemos amarnos sin amar a nuestras mitologías y tradiciones?
El poeta sevillano Fernando Villalón soñó con una España de toros tartesos de ojos verdes que crían porque sí, por razones profundas y auténticas. Esa es la España que Trump nos pide recuperar. Pero ¿podemos hacerlo? ¿Podemos ser los "toros tartesos" que creemos porque sí? La respuesta no está en el llamado de Trump, sino en nosotros mismos.