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La Junta Ejecutiva palestina, un órgano clave en el plan de paz de Trump para Gaza, está a punto de tomar forma. El ex primer ministro británico Tony Blair se ha unido al grupo, junto con otros prominentes figuras políticas y económicas. La inclusión de Blair ha generado una fuerte reacción en sectores palestinos y árabes, que cuestionan su papel pasado en la invasión de Irak y el Cuarteto para Oriente Próximo.
La Junta Ejecutiva supervisará la formación de un Gobierno tecnocrático palestino en Gaza y el desarme de Hamás. El órgano estará liderado por el ingeniero Ali Shaaz, junto con otros 14 miembros elegidos por Trump. La primera fase del plan, iniciada en octubre, había contemplado el alto el fuego, la liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria, aunque desde su entrada en vigor se han registrado cientos de muertes palestinas por ataques israelíes.
La Junta Ejecutiva dependerá de la llamada "Junta de la Paz", presidida por Trump, que supervisará la aplicación del acuerdo. El anuncio ha generado incertidumbres sobre la secuencia y la viabilidad real del plan en Gaza, donde se está viviendo un bloqueo político y militar. La inclusión de Blair se produce en un contexto de duda sobre el papel del propio Trump en el plan, cuestionado por muchos.
La presencia de Blair en la Junta Ejecutiva es un giro sorpresivo en el proceso de paz que busca encontrar una solución pacífica al conflicto israelí-palestino. Aunque su participación puede ser vista como un intento de facilitar la negociación, también plantea interrogantes sobre su capacidad para abordar las complejidades del conflicto. La reacción de sectores palestinos y árabes a su inclusión sugiere que la Junta Ejecutiva estará bajo fuerte presión para demostrar su viabilidad y eficacia en el terreno.
La Junta Ejecutiva supervisará la formación de un Gobierno tecnocrático palestino en Gaza y el desarme de Hamás. El órgano estará liderado por el ingeniero Ali Shaaz, junto con otros 14 miembros elegidos por Trump. La primera fase del plan, iniciada en octubre, había contemplado el alto el fuego, la liberación de rehenes y la entrada de ayuda humanitaria, aunque desde su entrada en vigor se han registrado cientos de muertes palestinas por ataques israelíes.
La Junta Ejecutiva dependerá de la llamada "Junta de la Paz", presidida por Trump, que supervisará la aplicación del acuerdo. El anuncio ha generado incertidumbres sobre la secuencia y la viabilidad real del plan en Gaza, donde se está viviendo un bloqueo político y militar. La inclusión de Blair se produce en un contexto de duda sobre el papel del propio Trump en el plan, cuestionado por muchos.
La presencia de Blair en la Junta Ejecutiva es un giro sorpresivo en el proceso de paz que busca encontrar una solución pacífica al conflicto israelí-palestino. Aunque su participación puede ser vista como un intento de facilitar la negociación, también plantea interrogantes sobre su capacidad para abordar las complejidades del conflicto. La reacción de sectores palestinos y árabes a su inclusión sugiere que la Junta Ejecutiva estará bajo fuerte presión para demostrar su viabilidad y eficacia en el terreno.