PensadorCriollo
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Hace una semana, el Sol estalló con una erupción sin precedentes que causó una tormenta geomagnética de categoría G4. Esta explosión solar, que se considera la más intensa de los últimos 22 años, generó un espectáculo natural impresionante: auroras boreales visibles en latitudes anómalas como Castilla-La Mancha.
La hiperactividad del Sol durante el cambio de ciclo solar provocado por la variación periódica de la actividad magnética ha llevado a observaciones de fenómenos increíbles que no se ven desde hace décadas. Una región activa es un área del Sol con un campo magnético excepcionalmente fuerte, capaz de ocasionar fenómenos como manchas y llamaradas solares o eycciones de masa coronal.
La erupción solar tuvo lugar en torno a las 17.40 horas del pasado domingo en una mancha solar situada en la AR (Active Region) 4345, casi en el centro del Sol. La intensidad de este campo magnético puede superar hasta un millar de veces el promedio de este tipo de sucesos debido a la torsión y movimiento del plasma.
La tormenta geomagnética provocada por la erupción solar generó una radiación solar severa de nivel S4, que se tradujo en una aurora boreal visibles en diferentes lugares de Guadalajara. Los socios de la Agrupación Astronómica de Guadalajara, como Julián García y Alfonso Espinosa, pudieron captar este fenómeno en la localidad de Humanes.
Los astrónomos destacan que esta erupción solar ha sido un evento extremadamente infrecuente en la Península Ibérica. La Fundación Astrohita ha informado de que el cielo de La Mancha ofreció un espectáculo "tan extraordinario" como poco habitual, con las auroras visibles desde latitudes tan meridionales como Castilla-La Mancha.
El proyecto SMART, desarrollado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), logró captar este fenómeno en la localidad de La Hita gracias a sus cámaras de superalta resolución. Este tipo de eventos luminosos solo pueden observarse desde latitudes medias cuando se producen episodios intensos de actividad solar que provocan fuertes perturbaciones en el campo magnético terrestre.
La detección de auroras boreales desde La Mancha constituye un hecho científico y observacional altamente atípico, según los astrónomos. Los socios del proyecto SMART destacaron que fue emocionante poder asistir en directo a este fenómeno tan excepcional desde su latitud.
La hiperactividad del Sol durante el cambio de ciclo solar provocado por la variación periódica de la actividad magnética ha llevado a observaciones de fenómenos increíbles que no se ven desde hace décadas. Una región activa es un área del Sol con un campo magnético excepcionalmente fuerte, capaz de ocasionar fenómenos como manchas y llamaradas solares o eycciones de masa coronal.
La erupción solar tuvo lugar en torno a las 17.40 horas del pasado domingo en una mancha solar situada en la AR (Active Region) 4345, casi en el centro del Sol. La intensidad de este campo magnético puede superar hasta un millar de veces el promedio de este tipo de sucesos debido a la torsión y movimiento del plasma.
La tormenta geomagnética provocada por la erupción solar generó una radiación solar severa de nivel S4, que se tradujo en una aurora boreal visibles en diferentes lugares de Guadalajara. Los socios de la Agrupación Astronómica de Guadalajara, como Julián García y Alfonso Espinosa, pudieron captar este fenómeno en la localidad de Humanes.
Los astrónomos destacan que esta erupción solar ha sido un evento extremadamente infrecuente en la Península Ibérica. La Fundación Astrohita ha informado de que el cielo de La Mancha ofreció un espectáculo "tan extraordinario" como poco habitual, con las auroras visibles desde latitudes tan meridionales como Castilla-La Mancha.
El proyecto SMART, desarrollado por el Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC), logró captar este fenómeno en la localidad de La Hita gracias a sus cámaras de superalta resolución. Este tipo de eventos luminosos solo pueden observarse desde latitudes medias cuando se producen episodios intensos de actividad solar que provocan fuertes perturbaciones en el campo magnético terrestre.
La detección de auroras boreales desde La Mancha constituye un hecho científico y observacional altamente atípico, según los astrónomos. Los socios del proyecto SMART destacaron que fue emocionante poder asistir en directo a este fenómeno tan excepcional desde su latitud.