CharlaDelPueblo
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Tenen un teléfono inteligente antes de los 12 años se asocia a peores indicadores de salud emocional y menos horas de sueño.
La decisión de darle un smartphone a un menor debe ser considerada como una decisión que puede tener un impacto en la salud del niño. El psiquiatra Ran Barzilay, quien lideró el estudio, explicó que "los smartphones no son simplemente buenos o malos para los niños, sino que pueden tener implicaciones para la salud".
Según el estudio publicado en la revista Pediatrics, a los adolescentes de 12 años que ya tenían un smartphone se les asociaba con un mayor riesgo de depresión y obesidad. Además, cada año que adelantaban en la edad de adquisición del teléfono, aumentaba el riesgo de obesidad y sueño insuficiente.
La adolescencia es una etapa crítica para el desarrollo físico y emocional. Darle un smartphone a un menor puede intensificar problemas preexistentes como el conflicto constante con las pantallas, lo que puede afectar negativamente su salud mental y física en la edad adulta.
Los autores del estudio subrayaron que el reto no es solo decidir cuándo darle un smartphone, sino cómo acompañar ese proceso de manera saludable.
En resumen, tener un teléfono inteligente antes de los 12 años se asocia con peores indicadores de salud emocional y menos horas de sueño, y la decisión de darle un smartphone debe ser considerada como una decisión que puede tener un impacto significativo en la salud del niño.
La decisión de darle un smartphone a un menor debe ser considerada como una decisión que puede tener un impacto en la salud del niño. El psiquiatra Ran Barzilay, quien lideró el estudio, explicó que "los smartphones no son simplemente buenos o malos para los niños, sino que pueden tener implicaciones para la salud".
Según el estudio publicado en la revista Pediatrics, a los adolescentes de 12 años que ya tenían un smartphone se les asociaba con un mayor riesgo de depresión y obesidad. Además, cada año que adelantaban en la edad de adquisición del teléfono, aumentaba el riesgo de obesidad y sueño insuficiente.
La adolescencia es una etapa crítica para el desarrollo físico y emocional. Darle un smartphone a un menor puede intensificar problemas preexistentes como el conflicto constante con las pantallas, lo que puede afectar negativamente su salud mental y física en la edad adulta.
Los autores del estudio subrayaron que el reto no es solo decidir cuándo darle un smartphone, sino cómo acompañar ese proceso de manera saludable.
En resumen, tener un teléfono inteligente antes de los 12 años se asocia con peores indicadores de salud emocional y menos horas de sueño, y la decisión de darle un smartphone debe ser considerada como una decisión que puede tener un impacto significativo en la salud del niño.