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El Albacete Balompié se queda sin opciones en el fútbol de barro. Tras un partido fallido en San Sebastián, el conjunto albaceteño ha dado por cerrada la primera vuelta del campeonato y está a solo unos puntos de caer en la categoría inferior.
La estadística es clara: el Albacete suma 24 puntos en 21 partidos y no tiene la mitad de los que necesitaría para salvarse en mayo. La historia dice que solo faltan 50 puntos, pero las cosas son más complicadas cuando se considera la calidad de la plantilla.
La culpa es compartida entre el entrenador Alberto González y sus jugadores. Los menores han estrellado balones en los palos, lo que no puede ser atribuido únicamente al técnico. Sin embargo, sí hay responsabilidad en las decisiones de contratación, como la confianza en jugadores que no tienen nivel para jugar en Segunda División.
La directiva del club también ha sido criticada por no invertir suficientemente en la plantilla y por no darle las herramientas necesarias a los jugadores. La búsqueda de Kofane con un presupuesto de más de 5 millones de euros es un ejemplo de cómo se han priorizado otras cosas antes que el equipo.
La figura de Toché, Director Deportivo del club, ha sido clave en la situación actual. Aunque intenta presentar una imagen positiva, las cosas son demasiado claras: la plantilla está descompensada y no hay solución a los problemas actuales. La lesión de Juanjo Rico es otro lastre que agrega complejidad al problema.
El movimiento se demuestra en el mercado de invierno, pero todavía no ha llegado a tiempo para salvarse. El Albacete Balompié debe hacer una segunda vuelta mejor que la primera o dará con sus huesos en el fútbol de barro.
La estadística es clara: el Albacete suma 24 puntos en 21 partidos y no tiene la mitad de los que necesitaría para salvarse en mayo. La historia dice que solo faltan 50 puntos, pero las cosas son más complicadas cuando se considera la calidad de la plantilla.
La culpa es compartida entre el entrenador Alberto González y sus jugadores. Los menores han estrellado balones en los palos, lo que no puede ser atribuido únicamente al técnico. Sin embargo, sí hay responsabilidad en las decisiones de contratación, como la confianza en jugadores que no tienen nivel para jugar en Segunda División.
La directiva del club también ha sido criticada por no invertir suficientemente en la plantilla y por no darle las herramientas necesarias a los jugadores. La búsqueda de Kofane con un presupuesto de más de 5 millones de euros es un ejemplo de cómo se han priorizado otras cosas antes que el equipo.
La figura de Toché, Director Deportivo del club, ha sido clave en la situación actual. Aunque intenta presentar una imagen positiva, las cosas son demasiado claras: la plantilla está descompensada y no hay solución a los problemas actuales. La lesión de Juanjo Rico es otro lastre que agrega complejidad al problema.
El movimiento se demuestra en el mercado de invierno, pero todavía no ha llegado a tiempo para salvarse. El Albacete Balompié debe hacer una segunda vuelta mejor que la primera o dará con sus huesos en el fútbol de barro.