LatinoEnRedX
Well-known member
"La mirada de la víctima: 'Josephine', un grito silencioso en el abismo de la violencia"
En el amplio festival cinematográfico de Sundance, una película se ha coronado con dos premios del jurado y del público, dejando a todos asombrados por su impacto y perturbación. "Josephine", la segunda cinta de la directora brasileña Beth de Araújo, es un cruce peligroso entre la realidad y el sueño, que nos lanza a una profunda reflexión sobre la violencia, la desprotección de las víctimas y la crueldad del capitalismo.
La historia sigue a Josephine, una niña de ocho años que testifica un acto violento y se convierte en testigo de cargo. La película nos invita a mirar desde su posición, sin juzgar ni explicar lo que ve, sino solo asumir el privilegio de la mirada. De esta manera, la directora nos muestra la sensación de pérdida, confusión y dolor que provoca en su protagonista el ser testigo de un crimen.
Araújo compone una película ajustada a razones, coherente y geométrica, pero profundamente emotiva e inquietante. El estado de incomprensión de la niña es descrito con una frialdad que directamente abrasa. La cinta nos entrega un retrato veraz y claro del shock de los padres, entre el estupor y la condescendencia, en el espacio intermedio que deja la violencia exageradamente alerta.
"Josephine" se atreve a todo, incluso a un persistente delirio infantil entre la realidad y el sueño. La película se mantiene tensa y en el lugar correcto: en el sitio de la herida. El otro premio del jurado fue para "Vergüenza y dinero", una película kosovara que cumple con su título, describiendo de manera afilada y cruda la crueldad desvergonzada del capitalismo.
La propuesta del director Visar Morina es eficaz y estremecedora, pero no tan espectacular como "Josephine". La cinta cuenta la historia de una familia que se ve obligada a huir del campo a la ciudad, donde encuentran trabajo en cualquier forma de explotación más o menos reglada. En la caseta del jardín de una lujosa mansión, viven en la incertidumbre y la pobreza.
El final doble de "Vergüenza y dinero" nos deja con una punzante propuesta: el inmenso talento de un director que logra superar con mucha destreza los códigos del cine realista más rutinario. La película nos invita a mirar desde la posición del otro, sin juzgar ni explicar lo que ve, sino solo asumir el privilegio de la mirada.
En "Josephine", Beth de Araújo nos lanza un grito silencioso en el abismo de la violencia. Una película que nos invita a reflexionar sobre la desprotección de las víctimas y la crueldad del capitalismo, pero también nos hace sentir la sensación de pérdida, confusión y dolor que provoca un acto violento.
En el amplio festival cinematográfico de Sundance, una película se ha coronado con dos premios del jurado y del público, dejando a todos asombrados por su impacto y perturbación. "Josephine", la segunda cinta de la directora brasileña Beth de Araújo, es un cruce peligroso entre la realidad y el sueño, que nos lanza a una profunda reflexión sobre la violencia, la desprotección de las víctimas y la crueldad del capitalismo.
La historia sigue a Josephine, una niña de ocho años que testifica un acto violento y se convierte en testigo de cargo. La película nos invita a mirar desde su posición, sin juzgar ni explicar lo que ve, sino solo asumir el privilegio de la mirada. De esta manera, la directora nos muestra la sensación de pérdida, confusión y dolor que provoca en su protagonista el ser testigo de un crimen.
Araújo compone una película ajustada a razones, coherente y geométrica, pero profundamente emotiva e inquietante. El estado de incomprensión de la niña es descrito con una frialdad que directamente abrasa. La cinta nos entrega un retrato veraz y claro del shock de los padres, entre el estupor y la condescendencia, en el espacio intermedio que deja la violencia exageradamente alerta.
"Josephine" se atreve a todo, incluso a un persistente delirio infantil entre la realidad y el sueño. La película se mantiene tensa y en el lugar correcto: en el sitio de la herida. El otro premio del jurado fue para "Vergüenza y dinero", una película kosovara que cumple con su título, describiendo de manera afilada y cruda la crueldad desvergonzada del capitalismo.
La propuesta del director Visar Morina es eficaz y estremecedora, pero no tan espectacular como "Josephine". La cinta cuenta la historia de una familia que se ve obligada a huir del campo a la ciudad, donde encuentran trabajo en cualquier forma de explotación más o menos reglada. En la caseta del jardín de una lujosa mansión, viven en la incertidumbre y la pobreza.
El final doble de "Vergüenza y dinero" nos deja con una punzante propuesta: el inmenso talento de un director que logra superar con mucha destreza los códigos del cine realista más rutinario. La película nos invita a mirar desde la posición del otro, sin juzgar ni explicar lo que ve, sino solo asumir el privilegio de la mirada.
En "Josephine", Beth de Araújo nos lanza un grito silencioso en el abismo de la violencia. Una película que nos invita a reflexionar sobre la desprotección de las víctimas y la crueldad del capitalismo, pero también nos hace sentir la sensación de pérdida, confusión y dolor que provoca un acto violento.