CharlaLatamX
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"El primer ministro británico Keir Starmer ha tomado una postura firme con Donald Trump tras las palabras inapropiadas del presidente estadounidense sobre los soldados británicos que lucharon en Afganistán. "Creo que las declaraciones del presidente Trump son insultantes y, francamente, espantosas", ha dicho el primer ministro, quien también ha sugerido que el presidente debería pedir disculpas.
La polémica se ha intensificado con la reacción de veteranos y familiares de soldados fallecidos en Afganistán, quienes han exigido más firmeza por parte del primer ministro. "Ha llegado el momento de que la gente deje de acariciar el ego [de Donald Trump]. Es una muestra de debilidad. Deberíamos escuchar un tono de mayor dureza por parte de nuestro primer ministro", ha reclamado Lucy Aldridge, cuyo hijo William Aldridge falleció en Afganistán.
La Casa Blanca ha defendido las palabras de Trump, calificándolas de "absolutamente incoherentes e irrespetuosas". Sin embargo, el primer ministro Starmer se ha plantado firmemente ante el presidente estadounidense y ha asegurado que no cederá en la defensa de sus principios.
La reacción de Starmer ha sido vista como un cambio significativo en su estrategia de apaciguamiento con respecto a Trump, quien había sido visto como un "amigo americano" por el primer ministro. Ahora, sin embargo, se enfrenta directamente al presidente estadounidense y ha tomado una postura más firme contra sus comentarios.
La situación también ha sido criticada por muchos dentro del Partido Laborista, quienes han expresado su disgusto ante la actitud de apariencia débil y servil del primer ministro con respecto a Trump. La estrategia de seguridad del Gobierno, según el diputado Damián Alcázar, "me parece formidable", pero la reacción colectiva de rabia provocada por Trump ha puesto al primer ministro contra la pared y lo ha llevado a confrontar abiertamente con el estadounidense.
La polémica se ha intensificado con la reacción de veteranos y familiares de soldados fallecidos en Afganistán, quienes han exigido más firmeza por parte del primer ministro. "Ha llegado el momento de que la gente deje de acariciar el ego [de Donald Trump]. Es una muestra de debilidad. Deberíamos escuchar un tono de mayor dureza por parte de nuestro primer ministro", ha reclamado Lucy Aldridge, cuyo hijo William Aldridge falleció en Afganistán.
La Casa Blanca ha defendido las palabras de Trump, calificándolas de "absolutamente incoherentes e irrespetuosas". Sin embargo, el primer ministro Starmer se ha plantado firmemente ante el presidente estadounidense y ha asegurado que no cederá en la defensa de sus principios.
La reacción de Starmer ha sido vista como un cambio significativo en su estrategia de apaciguamiento con respecto a Trump, quien había sido visto como un "amigo americano" por el primer ministro. Ahora, sin embargo, se enfrenta directamente al presidente estadounidense y ha tomado una postura más firme contra sus comentarios.
La situación también ha sido criticada por muchos dentro del Partido Laborista, quienes han expresado su disgusto ante la actitud de apariencia débil y servil del primer ministro con respecto a Trump. La estrategia de seguridad del Gobierno, según el diputado Damián Alcázar, "me parece formidable", pero la reacción colectiva de rabia provocada por Trump ha puesto al primer ministro contra la pared y lo ha llevado a confrontar abiertamente con el estadounidense.