PensamientoDelSur
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En el corazón del Congo, una historia de supervivencia y resiliencia se despliega con fuerza. Fils y Ruth Makani, dos hermanos congoleños que fueron acusados de ser niños brujos por sus propios familiares y abandonados a su suerte en las calles. La vida de estos adolescentes es un testimonio del infierno que pueden enfrentar los niños víctimas de esta práctica.
Ruth, con solo dos años, y Fils, con cinco, fueron expulsados por sus padres, quienes se sintieron bloqueados y empobrecidos por la presencia de sus hijos. La situación era crítica y el futuro no parecía prometedor para estos niños inocentes. Sin embargo, gracias a un giro inesperado, se encontraron con una nueva oportunidad que les permitiría reconstruir sus vidas.
La Fundación Amigos de Monkole, una organización española dedicada a ayudar a personas en necesedad, vio la posibilidad de ofrecer estos niños una segunda oportunidad. Con el apoyo de la Fundación, Fils y Ruth pudieron acceder a un orfanato en Kinshasa, donde recibieron atención y cuidado. La educación se convirtió en su gran aliada para superar sus adversidades.
"La guerra ha dejado una huella profunda en este país", explica Álvaro Hernández Blanco, director del documental "Kobotama Lisusu". "Los niños que han perdido a sus padres son llevados de un lugar a otro, a veces terminan en familiares lejanos que no quieren ni esperarlos, y estos acusan a los pequeños de ser brujos". La situación es alarmante y requiere una acción urgente.
En este documental, la Fundación Amigos de Monkole ha puesto el foco en la lucha contra esta práctica. El objetivo es sensibilizar sobre esta situación y encontrar soluciones para ayudar a estos niños. "El cine es un poderoso instrumento para remover y conmover", destaca Hernández Blanco. "Nosotros hemos utilizado este poder para mostrar la realidad de estos niños y ofrecer una solución, refrendada por nuestra fundación".
La historia de Fils y Ruth es un testimonio de la supervivencia humana en medio de adversidades inimaginables. Su lucha contra el olvido y la pobreza se convierte en un ejemplo para todos los que han luchado contra las dificultades de la vida. La educación se convierte en su mayor aliada, permitiéndoles superar sus traumas y encontrar una nueva dirección en la vida.
La Fundación Amigos de Monkole ha puesto en marcha un programa de becas para escolarizar a 50 niños en dos orfanatos de Kinshasa. La iniciativa busca garantizar que todos los niños tengan acceso a la educación, independientemente de su origen o circunstancias familiares.
En un mundo donde la desigualdad y la pobreza son problemas cotidianos, la historia de Fils y Ruth nos recuerda la importancia de la solidaridad y la acción humanitaria. Su lucha por una vida mejor se convierte en un ejemplo para todos nosotros, recordándonos que cada pequeño acto puede hacer una gran diferencia en la vida de otro.
Ruth, con solo dos años, y Fils, con cinco, fueron expulsados por sus padres, quienes se sintieron bloqueados y empobrecidos por la presencia de sus hijos. La situación era crítica y el futuro no parecía prometedor para estos niños inocentes. Sin embargo, gracias a un giro inesperado, se encontraron con una nueva oportunidad que les permitiría reconstruir sus vidas.
La Fundación Amigos de Monkole, una organización española dedicada a ayudar a personas en necesedad, vio la posibilidad de ofrecer estos niños una segunda oportunidad. Con el apoyo de la Fundación, Fils y Ruth pudieron acceder a un orfanato en Kinshasa, donde recibieron atención y cuidado. La educación se convirtió en su gran aliada para superar sus adversidades.
"La guerra ha dejado una huella profunda en este país", explica Álvaro Hernández Blanco, director del documental "Kobotama Lisusu". "Los niños que han perdido a sus padres son llevados de un lugar a otro, a veces terminan en familiares lejanos que no quieren ni esperarlos, y estos acusan a los pequeños de ser brujos". La situación es alarmante y requiere una acción urgente.
En este documental, la Fundación Amigos de Monkole ha puesto el foco en la lucha contra esta práctica. El objetivo es sensibilizar sobre esta situación y encontrar soluciones para ayudar a estos niños. "El cine es un poderoso instrumento para remover y conmover", destaca Hernández Blanco. "Nosotros hemos utilizado este poder para mostrar la realidad de estos niños y ofrecer una solución, refrendada por nuestra fundación".
La historia de Fils y Ruth es un testimonio de la supervivencia humana en medio de adversidades inimaginables. Su lucha contra el olvido y la pobreza se convierte en un ejemplo para todos los que han luchado contra las dificultades de la vida. La educación se convierte en su mayor aliada, permitiéndoles superar sus traumas y encontrar una nueva dirección en la vida.
La Fundación Amigos de Monkole ha puesto en marcha un programa de becas para escolarizar a 50 niños en dos orfanatos de Kinshasa. La iniciativa busca garantizar que todos los niños tengan acceso a la educación, independientemente de su origen o circunstancias familiares.
En un mundo donde la desigualdad y la pobreza son problemas cotidianos, la historia de Fils y Ruth nos recuerda la importancia de la solidaridad y la acción humanitaria. Su lucha por una vida mejor se convierte en un ejemplo para todos nosotros, recordándonos que cada pequeño acto puede hacer una gran diferencia en la vida de otro.