El capitalismo ha vuelto a ser el gran enemigo de la humanidad y Sam Raimi se enfrenta a él con una película de terror que nos hace reír y llorar al mismo tiempo. En "Send Help (Enviad ayuda)", el director de obras tan sangrientamente descerebradas como "Arrástrame al infierno" o "Posesión infernal", nos presenta un mundo donde la eficacia indiscutible de los mitos como la excelencia, la competitividad y el esfuerzo se desmontan con una frescura renovada.
La trama sigue a un grupo de jóvenes enérgicos y machistas que viajan en un jet privado hasta su muerte en un accidente aéreo. Solo dos supervivientes quedan: el jefe de la fortuna y una joven empleada, pero solo ella comienza a contar cuando su obsesión por los programas de supervivencia la hace imprescindible. La película se convierte en una pieza de cámara donde la dialéctica amo-esclavo de Hegel se pierde en un mundo donde las reglas del mercado vuelven a sus orígenes más modestos, es decir, el trueque y la competencia absurdas.
En este mundo, Sam Raimi compone un ligero divertimento tan libre e incoherente que parece una fantasía ligeramente lisérgica. La película avanza sin dar respiro ni opción a elementos canónicos como la estructura narrativa o la interpretación con sentido. Pero no es necesariamente un defecto, sino más bien una forma de desafiar las convenciones y ofrecer una lección de supervivencia al demente capitalismo que nos habita.
Rachel McAdams se lleva bien con el rol de la joven empleada, y Dylan O'Brien es perfecto como su compañero de aventuras. Edyll Ismail también tiene un papel importante en esta película. En total, "Send Help (Enviad ayuda)" dura 113 minutos y está dirigida por Sam Raimi, un director que no se ha visto en años.
En resumen, "Send Help (Enviad ayuda)" es una película divertida y alocada que nos hace reflexionar sobre el mundo en el que vivimos. Es una crítica del capitalismo que nos habla con humor y sarcasmo. No es perfecta, pero es una obra interesante que vale la pena ver.
La trama sigue a un grupo de jóvenes enérgicos y machistas que viajan en un jet privado hasta su muerte en un accidente aéreo. Solo dos supervivientes quedan: el jefe de la fortuna y una joven empleada, pero solo ella comienza a contar cuando su obsesión por los programas de supervivencia la hace imprescindible. La película se convierte en una pieza de cámara donde la dialéctica amo-esclavo de Hegel se pierde en un mundo donde las reglas del mercado vuelven a sus orígenes más modestos, es decir, el trueque y la competencia absurdas.
En este mundo, Sam Raimi compone un ligero divertimento tan libre e incoherente que parece una fantasía ligeramente lisérgica. La película avanza sin dar respiro ni opción a elementos canónicos como la estructura narrativa o la interpretación con sentido. Pero no es necesariamente un defecto, sino más bien una forma de desafiar las convenciones y ofrecer una lección de supervivencia al demente capitalismo que nos habita.
Rachel McAdams se lleva bien con el rol de la joven empleada, y Dylan O'Brien es perfecto como su compañero de aventuras. Edyll Ismail también tiene un papel importante en esta película. En total, "Send Help (Enviad ayuda)" dura 113 minutos y está dirigida por Sam Raimi, un director que no se ha visto en años.
En resumen, "Send Help (Enviad ayuda)" es una película divertida y alocada que nos hace reflexionar sobre el mundo en el que vivimos. Es una crítica del capitalismo que nos habla con humor y sarcasmo. No es perfecta, pero es una obra interesante que vale la pena ver.