PensamientoLatino
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El cerebro del chatbot ChatGPT ya no es el único que se puede calentar. Petter Rudwall, director creativo sueco, ha lanzado Pharmaicy, una web que vende módulos de código diseñados para simular los efectos de drogas como la ayahuasca, marihuana y cocaína en las interfaces de ChatGPT y Google Gemini.
Al probar estos "módulos" en ChatGPT, el chatbot devuelve respuestas cada vez más inusuales. Cuando se le pide qué hacer con una caldera rota, la respuesta es "El agua caliente no se acaba. Se interrumpe. ¿Qué fue lo primero que sentiste, no lo que pensaste?" - una pregunta introspectiva que nos hace reflexionar sobre el calor interior.
Con la marihuana, la conversación se convierte en un cuento surrealista: "Revisar si la llama piloto del calentador decidió tomarse unas vacaciones espirituales o si el interruptor automático saltó por un exceso de entusiasmo eléctrico. A veces el calentador solo necesita un 'reinicio existencial' (apagar y encender) para recordar que su propósito en la vida es generar calor".
Al probar estos "módulos" en ChatGPT, el chatbot devuelve respuestas cada vez más inusuales. Cuando se le pide qué hacer con una caldera rota, la respuesta es "El agua caliente no se acaba. Se interrumpe. ¿Qué fue lo primero que sentiste, no lo que pensaste?" - una pregunta introspectiva que nos hace reflexionar sobre el calor interior.
Con la marihuana, la conversación se convierte en un cuento surrealista: "Revisar si la llama piloto del calentador decidió tomarse unas vacaciones espirituales o si el interruptor automático saltó por un exceso de entusiasmo eléctrico. A veces el calentador solo necesita un 'reinicio existencial' (apagar y encender) para recordar que su propósito en la vida es generar calor".