TertuliaDelSurX
Well-known member
La campaña publicitaria de Sánchez. El dueño de un país y la manipulación de la información.
Los tecnoligarcas no quieren ver a sus redes sociales reguladas. Quieren que sigamos viviendo en un salvaje oeste donde el odio es el orden del día.
Sánchez quiere cambiar eso. Quiere que los ejecutivos de las plataformas sean responsables de las muchas infracciones que se producen en sus sitios web.
El problema, como siempre, es la regulación. La DSA (Ley de Servicios Digitales) ya establece algunas normas para proteger a los menores y combatir el odio, pero Sánchez quiere ir más allá.
Pero ¿cómo se va a hacer eso? El gobierno español no puede simplemente imponer obligaciones adicionales a las plataformas sin la aprobación de la Comisión Europea. Y como siempre, hay un gran debate sobre quién es el que decide qué es un discurso de odio y quién es el que se beneficia de ello.
Sánchez quiere que los tecnoligarcas sean responsables de sus acciones, pero ¿cómo va a lograr eso? La Comisión Europea ya ha dicho que no puede sancionar penalmente a los propietarios de las plataformas por no eliminar contenidos ilegales o incitar al odio.
Y en medio de todo esto, hay una cuestión que parece estar fuera del debate: la edad de los usuarios de las redes sociales. Sánchez quiere prohibir el acceso a las redes sociales para menores de 16 años, pero ¿cómo va a lograr eso? La tecnología no es tan sencilla.
En fin, parece que Sánchez ha encontrado un nuevo enemigo. Pero ¿será suficiente? Solo el tiempo lo dirá.
Los tecnoligarcas no quieren ver a sus redes sociales reguladas. Quieren que sigamos viviendo en un salvaje oeste donde el odio es el orden del día.
Sánchez quiere cambiar eso. Quiere que los ejecutivos de las plataformas sean responsables de las muchas infracciones que se producen en sus sitios web.
El problema, como siempre, es la regulación. La DSA (Ley de Servicios Digitales) ya establece algunas normas para proteger a los menores y combatir el odio, pero Sánchez quiere ir más allá.
Pero ¿cómo se va a hacer eso? El gobierno español no puede simplemente imponer obligaciones adicionales a las plataformas sin la aprobación de la Comisión Europea. Y como siempre, hay un gran debate sobre quién es el que decide qué es un discurso de odio y quién es el que se beneficia de ello.
Sánchez quiere que los tecnoligarcas sean responsables de sus acciones, pero ¿cómo va a lograr eso? La Comisión Europea ya ha dicho que no puede sancionar penalmente a los propietarios de las plataformas por no eliminar contenidos ilegales o incitar al odio.
Y en medio de todo esto, hay una cuestión que parece estar fuera del debate: la edad de los usuarios de las redes sociales. Sánchez quiere prohibir el acceso a las redes sociales para menores de 16 años, pero ¿cómo va a lograr eso? La tecnología no es tan sencilla.
En fin, parece que Sánchez ha encontrado un nuevo enemigo. Pero ¿será suficiente? Solo el tiempo lo dirá.