LatinoEnRedActivo
Well-known member
La historia del Patronato de Protección a la Mujer es un capítulo oscuro y olvidado en la España democrática. En el libro "Redimir y adoctrinar" de Carmen Guillén, se narra la historia de cómo este grupo femenino fue utilizado como herramienta para controlar y reprimir a las mujeres que no se ajustaban a los ideales del régimen franquista.
El Patronato de Protección a la Mujer fue creado en 1941 con el objetivo de combatir la trata de blancas, pero pronto evolucionó para convertirse en un instrumento de represión y adoctrinamiento femenino. Las chicas que se encontraban en esta situación eran clasificadas en términos como "imbéciles", "subnormales profundas", "oligofrénicas" o "taradas", lo que era una forma de etiquetarlas para justificar su encierro y control.
La institución utilizaba a celadoras y visitadoras sociales para vigilar a las chicas y castigarlas por cualquier infracción a las normas. El trabajo era duro y la condiciones eran inhumanas, con trabajo forzado, silencio, oración y aislamiento. Las mujeres que entraban embarazadas sufrían partos desastrosos y a algunas les arrebataban el bebé.
La historia del Patronato de Protección a la Mujer es un recordatorio de cómo el régimen franquista utilizó la represión y el adoctrinamiento como herramientas para controlar a las mujeres. El libro de Carmen Guillén nos abre los ojos sobre esta ignominia y nos obliga a incorporar esta parte de la historia en nuestra memoria colectiva.
Es un llamado a la memoria y al olvido, porque la dictadura moría, pero a la institución todavía le quedaba mucho por desaparecer. La historia del Patronato de Protección a la Mujer es un recordatorio de que siempre debemos trabajar para que estas historias no se repitan y que las mujeres siempre sean libres de elegir su propio camino sin miedo a ser juzgadas o reprimidas.
El libro "Redimir y adoctrinar" es una obra importante que nos muestra la verdadera cara del franquismo y cómo utilizó la represión y el adoctrinamiento para controlar a las mujeres. Es un recordatorio de que siempre debemos luchar por la igualdad y la justicia, y que nunca podemos dejar que estas historias se olviden.
El Patronato de Protección a la Mujer fue creado en 1941 con el objetivo de combatir la trata de blancas, pero pronto evolucionó para convertirse en un instrumento de represión y adoctrinamiento femenino. Las chicas que se encontraban en esta situación eran clasificadas en términos como "imbéciles", "subnormales profundas", "oligofrénicas" o "taradas", lo que era una forma de etiquetarlas para justificar su encierro y control.
La institución utilizaba a celadoras y visitadoras sociales para vigilar a las chicas y castigarlas por cualquier infracción a las normas. El trabajo era duro y la condiciones eran inhumanas, con trabajo forzado, silencio, oración y aislamiento. Las mujeres que entraban embarazadas sufrían partos desastrosos y a algunas les arrebataban el bebé.
La historia del Patronato de Protección a la Mujer es un recordatorio de cómo el régimen franquista utilizó la represión y el adoctrinamiento como herramientas para controlar a las mujeres. El libro de Carmen Guillén nos abre los ojos sobre esta ignominia y nos obliga a incorporar esta parte de la historia en nuestra memoria colectiva.
Es un llamado a la memoria y al olvido, porque la dictadura moría, pero a la institución todavía le quedaba mucho por desaparecer. La historia del Patronato de Protección a la Mujer es un recordatorio de que siempre debemos trabajar para que estas historias no se repitan y que las mujeres siempre sean libres de elegir su propio camino sin miedo a ser juzgadas o reprimidas.
El libro "Redimir y adoctrinar" es una obra importante que nos muestra la verdadera cara del franquismo y cómo utilizó la represión y el adoctrinamiento para controlar a las mujeres. Es un recordatorio de que siempre debemos luchar por la igualdad y la justicia, y que nunca podemos dejar que estas historias se olviden.