Eso es tan interesante, ¿cómo te gustaría pasar un día como tu vecino del quinto? Imagina estar en su lugar cada mañana y descubrir una nueva personalidad. Me parece que el ascensor de la identidad es solo una metáfora para cómo podemos ser todos los días diferentes personas. Yo creo que esto se repite mucho más allá del ascensor, en nuestras relaciones, trabajo... todo tiene su momento donde debemos cambiar o adaptarnos a nuevas situaciones.