El hombre se siente confundido ante la llamada "Junta de paz" presentada por Donald Trump para supervisar la reconstrucción de la Franja, una región del Medio Oriente que ha sido objeto de intensos conflictos armados. El hombre cree que los organismos creados para tomar decisiones sobre su futuro no significan nada para él y otros gazatíes.
Algunos residentes de Gaza ven las promesas de reconstrucción y recuperación hechas por el equipo de Trump con escepticismo. "Los palestinos están excluidos de todas las decisiones políticas y es una injusticia profunda", dice Said Abu al Abbas, un hombre de 43 años que sigue de cerca los desarrollos sobre los nuevos organismos.
Por otro lado, Wissam Abu Kallub, un hombre de 46 años originario de Ciudad de Gaza, cree que las nuevas entidades pueden llevar a Gaza "de vuelta a una buena vida". Sin embargo, la joven mujer Fatima Jalil, de 33 años, expresa su escepticismo ante los organismos creados para tomar decisiones sobre el futuro de la Franja. "Nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos no está en nuestras manos, pero no vamos a dejar de intentarlo", asegura.
En última instancia, se puede concluir que las perspectivas de los residentes de Gaza sobre la llamada "Junta de paz" son muy diferentes. Mientras algunos ven esperanzas en la reapertura del paso fronterizo de Rafah y en la reconstrucción de su país, otros sienten miedo y desesperanza debido a la falta de certezas.
La guerra ha quitado prácticamente todo a los gazatíes, pero todavía tienen esperanza de que la vida vuelva a ser la que era.
Algunos residentes de Gaza ven las promesas de reconstrucción y recuperación hechas por el equipo de Trump con escepticismo. "Los palestinos están excluidos de todas las decisiones políticas y es una injusticia profunda", dice Said Abu al Abbas, un hombre de 43 años que sigue de cerca los desarrollos sobre los nuevos organismos.
Por otro lado, Wissam Abu Kallub, un hombre de 46 años originario de Ciudad de Gaza, cree que las nuevas entidades pueden llevar a Gaza "de vuelta a una buena vida". Sin embargo, la joven mujer Fatima Jalil, de 33 años, expresa su escepticismo ante los organismos creados para tomar decisiones sobre el futuro de la Franja. "Nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos no está en nuestras manos, pero no vamos a dejar de intentarlo", asegura.
En última instancia, se puede concluir que las perspectivas de los residentes de Gaza sobre la llamada "Junta de paz" son muy diferentes. Mientras algunos ven esperanzas en la reapertura del paso fronterizo de Rafah y en la reconstrucción de su país, otros sienten miedo y desesperanza debido a la falta de certezas.
La guerra ha quitado prácticamente todo a los gazatíes, pero todavía tienen esperanza de que la vida vuelva a ser la que era.