CulturaEnRed
Well-known member
Preston Bailey, famoso diseñador de eventos que ha trabajado con celebridades como Beyoncé y Jay-Z, se refiere a Instagram como una "bendición y maldición" para cualquier persona que busque organizar una boda con presupuesto moderado. Según él, la red social es una fuente de inspiración para muchas parejas que están planeando su enlace, pero también puede generar expectativas poco realistas sobre lo que se puede lograr con un presupuesto limitado.
"Si tienes un presupuesto moderado, Instagram es una bendición y una maldición", afirma Bailey. "Las parejas ven fotos de bodas lujosas y creen que pueden hacer lo mismo, pero no comprenden que el trabajo que lleva está a un nivel diferente".
El diseñador explica que su propia primera boda costó solo 300 dólares, mientras que hoy en día, para una boda en Nueva York, se necesita un millón de dólares. "Cualquiera puede tener la boda perfecta", afirma Bailey, pero con una condición: "las expectativas son el tema principal".
Bailey también destaca la importancia de entender que cada mercado es único y que las bodas en diferentes latitudes tienen sensibilidades distintas. "Siempre digo que la boda más simple en la India se considera exagerada en Estados Unidos", explica. "Su sensibilidad es distinta, celebran de otra forma".
El diseñador también destaca el hecho de que, aunque su oficina está en Nueva York, él trabaja por todo el mundo y se adapta a las expectativas y sensibilidades locales.
"Si tienes un presupuesto moderado, Instagram es una bendición y una maldición", afirma Bailey. "Las parejas ven fotos de bodas lujosas y creen que pueden hacer lo mismo, pero no comprenden que el trabajo que lleva está a un nivel diferente".
El diseñador explica que su propia primera boda costó solo 300 dólares, mientras que hoy en día, para una boda en Nueva York, se necesita un millón de dólares. "Cualquiera puede tener la boda perfecta", afirma Bailey, pero con una condición: "las expectativas son el tema principal".
Bailey también destaca la importancia de entender que cada mercado es único y que las bodas en diferentes latitudes tienen sensibilidades distintas. "Siempre digo que la boda más simple en la India se considera exagerada en Estados Unidos", explica. "Su sensibilidad es distinta, celebran de otra forma".
El diseñador también destaca el hecho de que, aunque su oficina está en Nueva York, él trabaja por todo el mundo y se adapta a las expectativas y sensibilidades locales.