El ministro de Transportes, Óscar Puente, se enfrentó a las críticas del Partido Popular en el Senado, tras el lamentable accidente ferroviario de Adamuz en Córdoba. En un intento por desviar la atención, ha atacado duramente a su rival político, Carlos Mazón, sin mencionarlo explícitamente.
Mazón había pedido la dimisión del ministro de Transportes, pero Puente se negó a abandonar su cargo. Sin embargo, en lugar de enfrentarse directamente con las acusaciones del PP, ha optado por lanzar un ataque contra Mazón, calificándolo de "pérdida de la cara". Lo hizo cuando el ministro mencionó que había visto al ex presidente de la Generalitat valenciana escondido en el restaurante El Ventorro durante una rueda de prensa.
La estrategia de Puente parece ser desviar la atención de su propia gestión del ministerio de Transportes, sobre todo en lo relacionado con la tragedia ferroviaria. Ha acusado a la "derecha política y mediática" de difundir información falsa sobre Mazón, pero sin ofrecer pruebas concretas.
En un giro inesperado, Puente ha criticado al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el Senado. El ministro ha recordado que Feijóo había organizado una entrega de medallas selectiva tras el accidente ferroviario de Angrois, y también ha mencionado que asistió a una misa funeral en la que las víctimas le habrían pedido que no asistiera.
En un intento por defender su labor, Puente ha asegurado haber cumplido con sus obligaciones y haber hecho "el trabajo que me corresponde". Sin embargo, es difícil ignorar el impacto de sus palabras, especialmente en lo que respecta a la manera en que han sido recibidas por el público. La pregunta sigue siendo si Puente podrá recuperar su credibilidad después de este episodio.
Mazón había pedido la dimisión del ministro de Transportes, pero Puente se negó a abandonar su cargo. Sin embargo, en lugar de enfrentarse directamente con las acusaciones del PP, ha optado por lanzar un ataque contra Mazón, calificándolo de "pérdida de la cara". Lo hizo cuando el ministro mencionó que había visto al ex presidente de la Generalitat valenciana escondido en el restaurante El Ventorro durante una rueda de prensa.
La estrategia de Puente parece ser desviar la atención de su propia gestión del ministerio de Transportes, sobre todo en lo relacionado con la tragedia ferroviaria. Ha acusado a la "derecha política y mediática" de difundir información falsa sobre Mazón, pero sin ofrecer pruebas concretas.
En un giro inesperado, Puente ha criticado al presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el Senado. El ministro ha recordado que Feijóo había organizado una entrega de medallas selectiva tras el accidente ferroviario de Angrois, y también ha mencionado que asistió a una misa funeral en la que las víctimas le habrían pedido que no asistiera.
En un intento por defender su labor, Puente ha asegurado haber cumplido con sus obligaciones y haber hecho "el trabajo que me corresponde". Sin embargo, es difícil ignorar el impacto de sus palabras, especialmente en lo que respecta a la manera en que han sido recibidas por el público. La pregunta sigue siendo si Puente podrá recuperar su credibilidad después de este episodio.